Llanes / Gijón, R. D.
Los jueces llevan varios años diciéndoles a los ayuntamientos asturianos que deben modificar las formas de tramitación de los planes generales. Si en Llanes se han anulado los tres últimos planeamientos municipales, lo que ha llevado al concejo a una suerte de callejón sin salida, en Gijón los tribunales «tumbaban» el pasado verano la última propuesta urbanística municipal.
Las similitudes entre las sentencias sobre Llanes y Gijón son evidentes. En ambos casos señalan los jueces insalvables defectos de forma, relacionados con la transparencia del proceso (exigida por varias directrices europeas) y con el derecho a la información de los ciudadanos. En Gijón, varios recursos de particulares condujeron a la anulación del Plan General porque los dirigentes municipales planteaban como una simple modificación puntual lo que eran cambios sustanciales en la ordenación del territorio. Además, el Ayuntamiento pretendió sacar adelante esos cambios sin un estudio de impacto ambiental. Lo mismo que en Llanes, en Gijón se hurtaba, así, a los afectados y a la ciudadanía en general la posibilidad de opinar, de alegar y de hacer propuestas alternativas.