23 de mayo de 2010
23.05.2010

Daniel Rodríguez, «Asturiano del mes» de abril por su ejemplo para afrontar una lesión cerebral

El joven gijonés, diplomado universitario, rompe esquemas con su esfuerzo por formarse y acaba de contar su caso en un libro que ayuda a enfrentarse a la diversidad funcional

23.05.2010 | 14:10
Daniel Rodríguez firma ejemplares de su libro.

«Cordones para las zapatillas» es un libro publicado para reflexionar sobre la diversidad funcional. Su autor, Daniel Rodríguez Díaz, es un gijonés de 31 años que lleva toda la vida afrontando con decisión las limitaciones impuestas por una lesión cerebral que sufrió en el momento del nacimiento. El libro es su último reto superado, pero antes de éste hubo muchos, como haber sido uno de los primeros alumnos de integración de las aulas públicas asturianas y haber llegado a continuar todo el itinerario académico hasta obtener una diplomatura universitaria. Por su capacidad de superación, su ejemplo al afrontar las limitaciones y su interés en convertir su experiencia en una ayuda para otros, Daniel Rodríguez ha sido distinguido por LA NUEVA ESPAÑA con el «Asturiano del mes» de abril.

Gijón, A. RUBIERA


Daniel Rodríguez Díaz, gijonés de 31 años, diplomado universitario en Trabajo Social y autor del libro recién publicado «Cordones para las zapatillas», ha sido distinguido con el «Asturiano del mes» de abril de LA NUEVA ESPAÑA. Un premio en el que se plasma el unánime reconocimiento a la capacidad de superación y la ejemplar forma de enfrentar las limitaciones funcionales derivadas de la lesión cerebral que sufrió al nacer.


Daniel Rodríguez forma parte del grupo de los primeros alumnos asturianos con necesidades educativas especiales que recurrieron a la escolarización integrada en un colegio de la red pública normalizada. Superó la EGB a base de reclamar una atención que no se le prestaba en el aula; pasó la Secundaria y, para sorpresa de los responsables educativos regionales, exigió también su derecho a seguir cursando el Bachillerato, etapa que pudo concluir una vez que consiguió que se adaptase el currículo a sus limitaciones. Esa adaptación sólo consistió en dejarlo matricularse de la mitad de asignaturas cada año.


Daniel Rodríguez siguió rompiendo esquemas con su participación en la selectividad y optó por una formación universitaria en la Escuela de Trabajo Social. Fueron sus profesores quienes lo animaron a escribir un libro en el que contara su evolución, como ayuda tanto a jóvenes en su misma situación como a familias y, por supuesto, a educadores. Daniel Rodríguez dedicó el último año a escribir un texto en el que «describo cómo fue mi evolución personal a partir de un proceso de normalización que incluyó formación educativa y relaciones sociales, destacando el papel fundamental que tuvo mi familia. Sobre todo, he tratado de reflejar lo difícil que resulta para todas las personas con limitaciones funcionales llegar a tener una vida normalizada». «Cordones para las zapatillas» es, además de un título, la expresión de uno de los muchos retos a los que Daniel tuvo que enfrentarse en su infancia: «Atar los cordones de las deportivas, algo que supuso muchas semanas de intentos fallidos». Como lo ha conseguido todo: a base de no rendirse nunca y de superarse día a día.

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