Madrid, Agencias
La Administración General del Estado cifró ayer en el 11,85 la adhesión a la huelga general convocada por los sindicatos, una cifra en la que no se incluyó a los empleados públicos que realizaron servicios mínimos.
La secretaria de Estado para la Función Pública, Consuelo Rumí, aseguró que «dentro del respeto que al Gobierno le merecen las organizaciones sindicales convocantes» se puede decir que la huelga «ha tenido un alcance limitado».
Asimismo, insistió en que la jornada de paro convocada por CC OO, UGT y CSI-CSIF se ha caracterizado por la tranquilidad y por la ausencia de incidentes significativos. Rumí, no obstante, pidió disculpas por la interrupción del servicio en los puertos de Almería y Barcelona, el corte de un cable de fibra óptica en Cantabria y los piquetes en estaciones de autobuses de Oviedo y Baleares.