Oviedo, J. A. ARDURA
La Federación Socialista Asturiana abre la puerta a una posible subida de impuestos a las rentas de más de 60.000 euros, tal y como pide Izquierda Unida. El secretario general de la FSA, Javier Fernández, calificó ayer de «razonable» el umbral de renta alta fijado por el Gobierno regional en 100.000 euros, pero matizó que «todo es revisable» en la negociación que mantienen los dos partidos que sustentan El Ejecutivo regional sobre la ley de contención del déficit público.
Javier Fernández consideró «discutible» fijar el umbral de rentas en una cifra u otra «porque hay cierta arbitrariedad», pero matizó que «por la estructura de rentas de Asturias parece razonable la cifra marcada por el Gobierno». El secretario general de la FSA «confía» en que los dos socios de gobierno respalden el proyecto de ley de contención del crédito, que prevé un recorte de 210 millones de euros, que saldrán de la reducción de salarios, del reajuste del sector público y de suprimir otras partidas de gasto corriente.
El líder de la FSA no considera la posibilidad de que IU no apoye la ley que ha llevado el Gobierno de Areces a la Junta. «Espero que la respalden», manifestó Fernández. «Durante mucho tiempo he oído hablar a IU de la necesidad de actuar en el IRPF y en otros impuestos, como los ecológicos, sin fijar cifras concretas. La filosofía que planteó IU está recogida en los planteamientos del Gobierno», zanjó el dirigente socialista. La dirección de la coalición admitió que la posición de la FSA «es más flexible» que la de la parte socialista del Gobierno, pero advirtió que no apoyará ninguna ley que suponga el recorte de servicios básicos».