Pola de Laviana / Langreo, L. M. D. / M. Á. G.
La espectacular crecida del río Nalón a su paso por los concejos de Laviana y Langreo obligó a los dos ayuntamientos a activar un plan de emergencia para desalojar las zonas de ribera. De esta forma, se impidió el paso por el paseo fluvial, utilizado diariamente por cientos de personas, y se ordenó el desalojo de los edificios públicos ubicados en estas zonas, principalmente colegios. Así, en Langreo tuvieron que dejar sus clases los alumnos de los cuatro colegios e institutos ubicados en el área de Los Llerones, en Sama. En esta zona también se tuvo que desalojar a los alumnos que se encontraban haciendo los exámenes de la prueba de acceso a la Universidad (PAU) en el polideportivo de Los Llerones. Por su parte, en Laviana se desalojaron los colegios de Pola de Laviana y Barredos.
La alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, explicó que el «gabinete de crisis» del Ayuntamiento decidió, aproximadamente a mediodía, desalojar el área escolar de Los Llerones, donde se encuentran ubicados los colegios públicos José Bernardo y Gervasio Ramos, el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Jerónimo González y el Colegio de Educación Especial Juan Luis Iglesias Prada. En el polideportivo de esta zona se estaban llevando a cabo los exámenes de la PAU. Tal y como indicó uno de los profesores, las pruebas de la mañana pudieron terminarse, pero las de la tarde, que comenzaban a las tres, tuvieron que realizarse en el Centro de FP Comunicación, Imagen y Sonido, en La Felguera. Los alumnos de los colegios fueron trasladados al polideportivo de La Felguera, donde todos, antes de la una y media, ya habían sido recogidos por los padres.
En Laviana, el desalojo del Colegio Elena Sánchez Tamargo (Pola de Laviana), del Maximiliano Arboleya y del IES Alto Nalón (Barredos) se produjo también a mediodía. El alcalde, Adrián Barbón, explicó que «en esos momentos el nivel del río era muy alto, y existía riesgo de que se desbordase. Además, teníamos el aviso de la Confederación Hidrográfica de que los pantanos iban a soltar agua con más intensidad aún. Lo más prudente fue desalojar los colegios, para evitar riesgos».