Anzo (Grado),
L. VALDÉS
«¡No puedo dejar que mis vacas se mueran ahogadas, tengo que salvarlas como sea!». El ganadero de Premoño (Las Regueras) Ricardo Suárez temió ayer durante horas por la vida de seis de sus reses de la raza asturiana de los valles que pastaban tranquilamente en un prao de Anzo (Grado) que en poco tiempo quedó completamente inundado por la crecida del río Nalón. Gracias a la rápida actuación de tres piragüistas moscones, que no dudaron en utilizar sus piraguas para el rescate, las vacas regresaron con su dueño a casa sanas y salvas. Eso sí, un poco más «inquietas y rebeldes» de lo habitual a causa del susto.
«O nos metemos por ellas ya o las pierdes, no hay mucho tiempo». El joven piragüista Sabino Quiñones pasaba por la carretera en dirección a su casa en Anzo cuando vio a las seis vacas de Nel, como se conoce popularmente al ganadero, Ricardo Suárez, atrapadas por el agua. «Me dio una pena tremenda ver los animales sufrir así». Así que, sin dudarlo, el joven, acompañado de dos compañeros, Iván y Manolín, decidió atravesar en su canoa los 80 metros que separaban las vacas del suelo firme. Al acercarse a ellas, los animales se asustaron y empezaron a correr, nadando, mientras los deportistas las dirigían desde su canoa hasta un lugar seguro.
Muy agradecido, Nel ofreció una recompensa a los jóvenes, mientras acariciaba a su vaca «Roxa». Ellos bromearon: «Hoy por ti, mañana por mí».