El Bao, en Navia, vuelve a la normalidad. El operativo desplazado a la carretera nacional 634 a la altura de esta localidad naviega continúa trabajando para dar salida al río Barayo, cuyas aguas quedaron embalsadas en el valle, inundando las casas, tras obstruirse los tubos por los que pasaba su cauce, lo que también provocó el hundimiento de la carretera, de paso obligado para circular en dirección a Vegadeo y Oviedo. La situación está controlada y ya es posible apreciar cómo discurren las aguas a través del socavón abierto por las grúas en mitad de la carretera nacional. Demarcación de Carreteras no ha decidido cuál será la solución constructiva para dar paso al río Barayo en su discurrir por debajo de la nacional. El delegado del Gobierno, Antonio Trevín, sí descartó un sistema de tubos como el que operaba en El Bao.
Por sexto día consecutivo ayer prosiguieron las labores de búsqueda de Jacinto Bustelo, el vecino de la localidad de Vega de Villar (Vegadeo) que el viernes desapareció arrastrado por la crecida del arroyo Montouto. El jefe de área noroccidental de Bomberos de Asturias, Ángel Castañón, aseguró que su equipo es poco optimista respecto a la recuperación del cuerpo. Sin embargo, de momento las labores de búsqueda no se han suspendido y continuarán, informa T. CASCUDO. El delegado de Gobierno, Antonio Trevín, anunció ayer que se había iniciado la búsqueda en el mar, porque cabe la posibilidad de que el cuerpo haya sido arrastrado por la corriente. Asimismo, Trevín señaló que la búsqueda de Jacinto Bustelo se fortalecerá con el rastreo desde el aire, en helicóptero, peinando la costa. La mujer de Jacinto también falleció en la riada.
El examen de selectividad de Ciencias de la Tierra es hoy; pero ayer buena parte de los alumnos asturianos que se presentaron a las pruebas de acceso a la Universidad (PAU) estuvieron pendientes de los ríos. La tromba de agua que anegó el Principado afectó al desarrollo de los exámenes en Oviedo, Mieres, Ribadesella y Langreo. En esta última localidad fue donde se vivió la situación más preocupante. A veinte minutos de que finalizase la última prueba de la mañana, según fuentes de la Universidad, los 200 alumnos que se examinaban en el Instituto Jerónimo González estuvieron a punto de ser desalojados por la crecida del Nalón. Por la tarde los estudiantes fueron reubicados en el Centro Integrado de Imagen y Sonido. En Mieres dos alumnas no pudieron llegar a las pruebas. Las harán hoy, aunque con un examen «de seguridad» distinto del de ayer.