Pola de Siero,
Manuel NOVAL MORO
El agua trajo problemas en todo el territorio del concejo de Siero, incluida la propia capital, Pola de Siero, que amanecía con una inundación en la plaza de la Paz. Una de las parroquias más castigadas fue Carbayín, que el pasado martes había sufrido contratiempos en varios de sus accesos que continuaban ayer: la inundación de la carretera SI-16 a la altura del cruce de Landia y el corte de un carril por un argayo en la entrada desde Traspando. Ayer el problema se agravaba con la entrada del agua en los sótanos de algunas viviendas.
Por otra parte, se cerró al tráfico la carretera de Ferrera, el acceso a Pola de Siero y a Noreña desde la Autovía Minera, a causa del desbordamiento del río de Ferrera o río Murias, que anegó la calzada impidiendo el paso de los vehículos.
También en varias localidades de la parroquia de La Carrera, como Venta de Soto o La Piquera, tuvieron muchos problemas, tanto por el corte de carreteras como por la entrada del agua en fincas y viviendas.
Y los dueños de una casa en la localidad de Valdepumares, en Muñó, que llevan desde el domingo bajo la amenaza de un desprendimiento, vieron ayer cómo la tierra avanzaba hacia su vivienda: ha roto la escollera de una finca, ha levantado el camino varios metros y se acerca peligrosamente a la casa, que tiene la tierra casi a la altura de la pared trasera, y con las vallas rotas.
Por su parte, la Carretera Carbonera (AS-246) sufrió a primera hora de la mañana un argayo que no tuvo gran incidencia para el tráfico debido a la intervención de la Guardia Civil.