Fue en septiembre de 1963 cuando los pueblos asentados en la vega que el Nalón forma en Ribera de Arriba sufrieron el último gran susto a causa del agua. Lo recuerda César Fernández Pello, vecino de Bueño: «El río subió y subió y las casas se anegaron, pero la riada no fue tan alta como ahora. Creo que este fin de semana, que tenía un viaje programado, voy a tener que quedarme en el pueblo, por si acaso», advierte.
Palomar, Vegalencia, Soto de Rey y Las Caldas también sufrieron ayer la fuerza de las aguas. La crecida del Caudal se sumó a la del Nalón y cuando los dos ríos, ya convertidos en uno a la altura de Las Segadas, llegaron a Palomar, el estrechamiento del río en este punto hizo que las aguas subiesen otra vez río arriba hasta anegar toda la vega. Por si fuera poco, el embalse de Tanes, en la cabecera del Nalón, llevaba desde el martes sin cerrar sus compuertas; es decir, escupió a la misma velocidad que se llenaba. Todo ello sumado a la fuerza de los afluentes de montaña provocó las inundaciones más graves registradas en el Valle desde que se tienen datos.
Los vecinos creen que faltó previsión y que la presa de Tanes debería ir soltando agua «poco a poco, ya desde que se supo que el tiempo empezaba a empeorar. «Quizás así la subida fuese menor», explicó ayer el concejal de Urbanismo de Ribera de Arriba. Isabel Vaquero, también vecina de Bueño, tuvo que salir de casa sobre las doce y media de la mañana, ante el miedo a que la cosa fuese a peor. «Llevo treinta y seis años aquí y jamás había visto nada como esto. A las diez de la mañana empezó a entrar el agua en la planta baja, pero ahora ya me asusté». Isabel Vaquero prefirió ser precavida.
La Policía Local de Oviedo cerró el acceso a través del puente que cruza el Nalón hacia Las Caldas, por precaución. El balneario de esta localidad también se inundó y el agua afectó a varias casas. También hubo problemas en Ferreros para controlar el río. En Vegalencia, en la fábrica de mantequilla, hubo que evacuar a los trabajadores. «Desde el martes hasta hoy (por ayer) el nivel del Nalón subió más de dos metros y medio», aseguró el alcalde de Ribera de Arriba, José Ramón García Sainz.