Noreña,
Franco TORRE
Las lluvias se cebaron especialmente con la villa de Noreña y cortaron durante seis horas la Carretera Carbonera. El río al que debe su nombre este enclave, que en sí mismo configura el concejo más pequeño de Asturias, se desbordó en la mañana de ayer y anegó toda la parte sudeste de la localidad.
Los estragos causados por el temporal se empezaron a notar desde bien temprano. «A las siete de la mañana ya había operarios trabajando, y a las 8.15 cerramos la avenida de Langreo» señaló el alcalde de Noreña, César Movilla. Poco después, quedó cortada la otra gran entrada a la localidad, la que enlaza con la Carretera Carbonera (AS-246). Las dos calzadas de esta carretera quedaron inutilizadas al inundarse en un tramo de unos 500 metros. Esta misma balsa de agua afectó a varias fincas localizadas en la zona, así como a las instalaciones de una empresa cárnica.
En el casco urbano las cosas iban aún peor. Toda la zona entre las avenidas de Buenavista y Gijón se inundó, lo que afectó especialmente al instituto, al paseo de Riegos y al campo de fútbol de la localidad.
El centro educativo sufrió una doble inundación: primero se desbordó el arroyo de Celles, que discurre en la parte trasera de las instalaciones, y posteriormente hizo lo propio el río Noreña, lo que bloqueó los accesos al recinto.
El agua del Noreña también anegó el estadio Alejandro Ortea, en el que juega el Condal, y causó importantes destrozos en las instalaciones del club de fútbol, que ya vivió una situación similar en el año 2003. Asimismo, el paseo que discurre junto al campo de fútbol, la bolera municipal, localizada al norte del Alejandro Ortea, y el aparcamiento público de la calle de Les Carolines también fueron anegados por las aguas del río Noreña.
El nivel de las aguas comenzó a bajar a última hora de la mañana. El tráfico en la avenida de Oviedo se restableció a partir de las once de la mañana, y la red de alcantarillado comenzó poco a poco a asumir el agua de Les Carolines. Para esa hora, el río también había «liberado» el instituto, aunque el campo de fútbol y el paseo de Riegos continuaban inundados. De igual modo, la Carretera Carbonera permaneció cortada hasta pasadas las dos y media de la tarde.