Madrid / Oviedo, J. A. O. / Efe
El ministro de Fomento, José Blanco, aseguró ayer que todas las líneas de Alta Velocidad que hay en España son rentables, con la única excepción de la de Madrid-Valladolid, que es la que tendrá continuidad hacia Asturias. Sin embargo, Blanco precisó a renglón seguido que esta situación cambiara una vez que el servicio se extienda hasta la ciudad de León, a partir de 2012, si se cumple el calendario oficial.
Blanco, que intervino en un seminario en los cursos de verano de El Escorial, dijo ser un «defensor» de la Alta Velocidad ferroviaria porque, a su juicio, «se trata del modo de transporte más competitivo para el tamaño que tiene España», pero reconoció que la red «ya no puede crecer al mismo ritmo que hasta ahora».
En su intervención en los cursos de verano de El Escorial, el titular de Fomento señaló que «es necesario plantearse la viabilidad de determinadas líneas de ferrocarril que no son rentables ni social ni medioambientalmente». Según explicó Blanco, «no se trata de una cuestión de mera rentabilidad económica», ya que, si fuera así, una parte importante de las líneas existentes en este momento tendrían que ser eliminadas, sino que también es «una cuestión de rentabilidad social y medioambiental».
Blanco añadió que se trata de una rentabilidad social que no decide el Gobierno, sino que la determinan los propios ciudadanos que abandonan esas líneas por alternativas más eficientes en tiempo y costes. «No es que esas líneas carezcan sólo de usuarios, es que, tal como demuestran los estudios realizados, son líneas que hasta carecen de demanda por parte de sus viajeros potenciales», indicó el Ministro.
Finalmente, Blanco señaló que mantener estas líneas sin uso real ni potencial «no es sostenible ni racional» y, aunque reconoció que es un asunto «delicado», dijo que hay que «afrontarlo cuanto antes, aunque respetando los servicios con una rentabilidad social».