Oviedo / Madrid,
Pablo GONZÁLEZ / Agencias
José Luis Rodríguez Zapatero no participará en la fiesta de la minería astur-leonesa en Rodiezmo tras incumplir con la promesa que hizo el año pasado de subir las pensiones, y para evitar enfrentarse a la UGT pocas semanas antes de la huelga general. El presidente del Gobierno romperá así con su tradición de abrir el curso político en la explanada de la población leonesa, que inauguró tras ser elegido secretario general del PSOE en el año 2000, y con la de anunciar -lo hizo durante cinco años consecutivos- el aumento de las pensiones y el salario mínimo.
Zapatero se saltará la fiesta, prevista el domingo 5 de septiembre, para no verse las caras con los principales líderes sindicales de la UGT, entre ellos Cándido Méndez y José Ángel Rodríguez Villa, líder del SOMA, a menos de un mes de la huelga general que UGT y CC OO han convocado para el 29 de septiembre en protesta por la reforma laboral, la congelación de las pensiones y el «tijeretazo» a los sueldos de los trabajadores públicos. El propio Cándido Méndez confesó ayer que la decisión de Zapatero no le ha sorprendido. «Nunca pensé que este año, con una huelga convocada contra su política, fuera a Rodiezmo», señaló ayer Méndez. El líder de la UGT había insinuado en su círculo íntimo que no asistiría si lo hacía el Presidente.
Desde la Moncloa se explicó que la presencia de Zapatero en el acto no es «pertinente» y, aunque se alegaron problemas de agenda ya que el Presidente tiene previsto un viaje en esas fechas a Asia (Corea y Japón), se reconoció que esto no fue lo que más ha pesado en la decisión de rechazar la invitación del SOMA para cerrar su tradicional acto político. Las fuentes presidenciales añadieron que la ausencia del Presidente hay que entenderla «como gesto de respeto a la posición y el discurso de UGT en la actual coyuntura».
Según aseguró ayer la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, Zapatero no estará en Rodiezmo «por respeto a la autonomía de decisión» de la UGT. De la Vega insistió en que se trata de «un tema de respeto entre instituciones, entre personas y entre organizaciones». Mientras, Elena Valenciano, secretaria de política internacional del PSOE, aseguró que el compromiso de Zapatero con lo que significa Rodiezmo «es indiscutible» y está «más que acreditado» a lo largo de estos años.
Tanto desde el SOMA como desde UGT y el PSOE asturiano se eludió ayer hacer valoraciones sobre la negativa de Zapatero a participar en el encuentro de los mineros asturianos y leoneses en Rodiezmo. A lo largo de estos años, Zapatero también hizo en Rodiezmo promesas a los asturianos. En 2008 se comprometió a revisar personalmente el grado de ejecución de las grandes infraestructuras en Asturias y anunció que mantendría el nivel de las partidas presupuestarias a pesar de la crisis. O, por ejemplo, en 2003, antes de ganar sus primeras elecciones, anunció que su primera medida sería «acabar con la vergüenza del trabajo precario».
Con su ausencia en Rodiezmo, el líder socialista romperá otra promesa, la que le hizo a Mariano Rajoy, presidente del PP, en el debate del estado de la nación celebrado la semana pasada. «Me siento muy a gusto entre los mineros de Asturias y León. Iré muchos años más», respondió Zapatero a Rajoy tras una alusión del líder popular al encuentro sindical astur-leonés.