Oviedo, S. A. / L. N. / M. P.
El parón de las obras del tramo Navia-Tapia de la Autovía del Cantábrico (A-8) ha sentado mejor o peor en los ayuntamientos de la rasa occidental asturiana dependiendo del color político del municipio. Mientras que los alcaldes del PP se echaban ayer las manos a la cabeza por la paralización de las obras, los socialistas despejaban balones y se escudaban en la adversidad económica del momento.
El alcalde de Tapia de Casariego, Gervasio Acevedo (PP), exigió ayer explicaciones inmediatas al Ministerio de Fomento, a la Delegación del Gobierno «o a quien corresponda» sobre el parón de las obras. «Es un engaño que se veía venir. La autovía tenía que haber estado terminada hace mucho tiempo, pero ya cambiaron los plazos de financiación demasiadas veces, y no puede ser», afirmó ayer. El regidor tapiego, que también se mostró muy preocupado por los despidos consecuencia del parón de la obra, se mostró favorable a iniciar cualquier tipo de movilización en defensa de la Autovía del Cantábrico si las explicaciones no llegan.
En la misma línea se manifestó su homólogo en Coaña, el también popular Salvador Méndez: «No es una cosa buena parar las obras a estas alturas. Es una obra absolutamente necesaria y no hay justificación para más retrasos».
Más tibias fueron las críticas al parón de la autovía formuladas por los alcaldes socialistas de El Franco y Vegadeo, Cecilia Pérez y Juan Antolín Rato, respectivamente. Aunque no tiene comunicación oficial de la paralización de los trabajos del tramo Navia-Tapia, Pérez sí estaba al tanto de que las obras iban a parar de un momento a otro. «La situación es muy mala, qué le vamos a hacer; es muy duro», dijo ayer la alcaldesa de El Franco. «Es una pena porque las obras están muy avanzadas y las empresas echaron el resto en los últimos meses». Pérez también explicó que la paralización de las obras tendrá consecuencias negativas en la economía local, por los puestos de trabajo indirectos.
«Los despidos son terribles», afirmó el alcalde de Vegadeo. Aunque la noticia de la paralización no es de su agrado, Antolín matizó que en el Occidente «somos de los mejorados» y que a veces hay que elegir entre una obra u otra. «Otras zonas de España están peor comunicadas», dijo.