Madrid / Oviedo
La decisión del Gobierno de Zapatero de retirar las ayudas a la compra de vivienda protegida para, como insistió ayer la ministra Beatriz Corredor, apostar por el alquiler y la rehabilitación se le ha atragantado a más de un barón autonómico del PSOE.
Así, José Antonio Griñán, presidente de la Junta de Andalucía, rechazó ayer «la drástica» decisión del Ministerio de Vivienda, por lo que pedirá al Gobierno un período transitorio para aplicar esta medida.
De todas formas, el jefe del Ejecutivo andaluz negó que la decisión del Gobierno sobre la adquisición de VPO sea «un recorte», y precisó que de lo que se trata es de que «ha decaído» el presupuesto para poder adquirir una vivienda pública. Aunque Griñán aseguró que «nos oponemos a que sea una decisión drástica sobre la adquisición de compra de vivienda y que se haga de la noche a la mañana».
Desde Extremadura el Gobierno del socialista Guillermo Fernández Vara también abogó por mantener las ayudas.