El frenazo de las principales infraestructuras asturianas para reducir el déficit del Estado tendrá consecuencias realmente duras, en forma de más parados y menores perspectivas de crecimiento para Asturias. El presidente de la Federación Asturiana de Empresarios, Severino García Vigón, aseguró ayer que la paralización de las obras compromete la recuperación de la región, e incluso el Gobierno regional (PSOE-IU) admite que la detención o ralentización de los trabajos en infraestructuras capitales como la Autovía del Cantábrico causará un incremento del paro, que se hará notar ya mismo.
El análisis más negativo lo hizo ayer el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), quien alertó de que el parón en las obras públicas asturianas compromete la recuperación económica de la región e incrementará el desempleo. «Los empresarios estamos muy alarmados», afirmó el líder de la patronal, y subrayó que «está en peligro la supervivencia» de empresas de la construcción regionales.
«El Gobierno habla de ralentización de los trabajos, cuando estamos ante un auténtico parón; como ocurrió al principio de la crisis, se recurre de nuevo a los eufemismos», protestó García Vigón. La obra pública tiene una singular importancia en la actividad del sector constructor asturiano. A diferencia de otras regiones donde la promoción inmobiliaria ha sido más intensa, la construcción de infraestructuras ha sostenido en los últimos años más de la mitad del negocio de la construcción.
«Existen signos de que esto va a desembocar en un frenazo a las obras, aumentos del paro y más dificultades para la recuperación económica», señaló Vigón, quien tachó de «tomadura de pelo» las explicaciones que el Gobierno ha dado hasta ahora sobre la situación de los proyectos asturianos. «Exigimos que se cumpla con los plazos y no se ponga en peligro la supervivencia de las empresas», sentenció el presidente de la FADE.
También fue negativa la reflexión hecha ayer por el consejero de Industria, Graciano Torre, quien aseguró que la paralización de obra pública anunciada recientemente por el Ministerio de Fomento dará «algún disgusto», y todo ello pese a que considera que «lo peor de la crisis ha pasado». Torre añadió que, «indudablemente, la paralización de obra pública va tener su incidencia» y que el aumento del paro se va a notar «probablemente el próximo mes, si no se está notando ya». Lo indicaba hace pocos días la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC), que cifró en 17.000 los puestos de trabajo directos e indirectos que peligran en la región por el recorte anunciado por el Ministerio de Fomento.
Según el consejero Torre, «el sector de la construcción, que había crecido en estos meses de abril, mayo y junio, seguramente volverá a dar algún disgusto en lo que queda de año», ya que «hay obras que se están parando o ralentizando, y se está mandando gente al paro».
Por su parte, el presidente regional, Vicente Álvarez Areces, en una visita a las obras de la «Y» de Bimenes, prefirió no ahondar en la herida y optó por el mensaje positivo. Aseguró que su Gobierno aspira a que «el año próximo haya importantes partidas inversoras que permitan mantener la economía productiva en todos sus ámbitos y culminar las obras que ya prácticamente están terminadas o a punto de terminar».
Los transportistas también temen las consecuencias del tijeretazo del ministro José Blanco. El presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte (Asetra), Ovidio de la Roza, vinculó la paralización de la Autovía del Cantábrico al cambio de candidato autonómico del PSOE en el Principado. «Yo estuve en la inauguración del tramo Grado-Doriga, en la que Areces en su discurso ante el Ministro reclamó como prioritario para Asturias la Autovía del Cantábrico, el enlace de la Autovía Minera en Pola de Siero, los accesos a El Musel y el AVE hasta Pola de Lena. A continuación habló José Blanco, que no contestó a nada de lo que planteó Areces, salvo una referencia al AVE. Y al día siguiente Areces ya no era el candidato del PSOE a la Presidencia del Principado».
De la Roza se mostró tremendamente crítico con la paralización, que, a su juicio, es prioritaria e irrenunciable. «Estaba claro que el Ministro tenía que hacer recortes, por una situación que le viene dada», concedió el presidente de Asetra en referencia a la crisis. Pero puntualizó: «Una cosa es que se detenga la autovía hasta La Espina y otra que se pare la del Cantábrico», que es el único corredor de mercancías europeo que tiene tramos sin desdoblar. «La única obra que mantiene los plazos es El Musel», remató.