Amandi (Villaviciosa),
Pablo GONZÁLEZ
Unos doscientos simpatizantes del ex ministro Francisco Álvarez-Cascos, según la organización, trescientos, se reunieron ayer en un lagar de Amandi (Villaviciosa) para pedir su vuelta a la política como candidato del PP a la Presidencia del Principado en las elecciones autonómicas de 2011. El retorno de Álvarez-Cascos, que cuenta con la oposición de la dirección regional, serviría, según sus seguidores maliayeses, para acabar con en «encefalograma plano» en el que se encuentra sumida la política regional.
La espicha pro-Cascos, la segunda en una semana, tras la de Gijón del pasado viernes y previa al homenaje que la colonia asturiana le tributará mañana en Valencia de Don Juan (León) al ex ministro, arrancó con la intervención de Fernando Pando, líder del sector casquista en Villaviciosa. Pando fue al grano explicando al auditorio el porqué del acto: «Para decir bien alto y claro que Villaviciosa está con Francisco Álvarez-Cascos». Al igual que hace una semana en Gijón, en el homenaje de ayer no estuvieron presentes ni Álvarez-Cascos ni ningún dirigente del partido. Sí se dejaron ver antiguos cuadros de los populares, como el ex senador Isidro Martínez Oblanca o la que fuera concejala de Gijón, María Luisa Peláez, que repartió algunas copias del manifiesto leído durante el homenaje.
Pando anunció que enviará a Mariano Rajoy, presidente del PP, las 2.500 firmas recogidas por militantes de la localidad en apoyo de la candidatura de Álvarez-Cascos a la presidencia del Principado. «Nuestras rúbricas, nuestra voz y nuestro testimonio se unen a los de tantos asturianos que confiamos en las grandes y demostradas dotes de gestor público de Francisco Álvarez-Cascos», dijo Pando.
Pero la intervención estelar del homenaje estaba reservada a Ana Martínez, una de los más de 200 afiliados de la comarca a los que la dirección regional tiene retenida la afiliación por las supuestas irregularidades durante el último congreso de la junta local que desembocó en una junta gestora. Martínez fue la encargada de leer en el manifiesto, en el que, entre otras cosas, se apuntaba que el de ayer era un acto «de mucha gratitud hacia una persona que ha hecho mucho por Villaviciosa y por Asturias». Según sus correligionarios, el ex ministro «combatió con ardor y sin admitir regateos las necesidades de Asturias en el Consejo de Ministros. Con Cascos se trabajaba a tres turnos, con adelanto en los plazos de ejecución y sin sobrecostes». Para sus simpatizantes, el ex ministro «ha demostrado con hechos y con obras sus cualidades para liderar el cambio profundo que necesita Asturias. Sólo el hecho de que su nombre suene entre las alternativas ha modificado el debate político de nuestra región. Un debate que parecía resignado y condenado al encefalograma plano». En el manifiesto se subrayó la existencia de «una mayoría natural que vemos en Cascos el acicate para recolocar a Asturias lejos de la incertidumbre y en la senda del trabajo y de una prosperidad general que beneficie a todos».