Oviedo, Pablo GONZÁLEZ
La dirección regional y las principales juntas locales del PP mantuvieron ayer un estricto silencio sobre la reaparición pública de Francisco Álvarez-Cascos y sobre el contenido del discurso que pronunció ante unos trescientos simpatizantes, el domingo, en un acto político en Valencia de Don Juan (León). Así la dirección regional da el asunto por zanjado y sigue una consigna previa de la dirección nacional del PP de evitar cualquier polémica hasta que se abra oficialmente el melón de las candidaturas en septiembre. En cambio, los afines al ex ministro consideran que Álvarez-Cascos hizo un discurso que debe servir para que la dirección regional «reconsidere» su postura de negarse a que sea el candidato popular en las próximas autonómicas.
La aseveración de Álvarez-Cascos sobre que «nada he buscado y nada he pedido» y su ofrecimiento a Mariano Rajoy para ayudar al partido a ganar las elecciones generales se quedaron sin respuesta desde el sector oficial. Tampoco la tuvieron los reproches a la dirección regional de Álvarez-Cascos, aunque el ex ministro no citó expresamente a ningún líder del PP asturiano durante su discurso. Álvarez-Cascos, que confesó sentirse «calumniado», aseguró que los cabecillas de la escisión que se produjo en el PP tras la crisis del Gobierno de Sergio Marqués en 1999 son «quienes ahora repiten idénticos modos de comportamiento», en una clara alusión al documento de la dirección del partido rechazando que él encabece una hipotética candidatura en Asturias por la división que sembraría.
Para lo único que habló el PP fue para responder a los ataques vertidos por Javier Fernández, secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), sobre los problemas internos de los populares a cuenta de la candidatura de Álvarez-Cascos. Fernández aseguró que los populares no podían gobernar la región porque no podían «gobernarse a sí mismos».
Y a pesar del silencio impuesto desde la sede del PP en Madrid, ayer y el domingo, Javier Arenas, vicesecretario general de política autonómica y local, presidente del partido en Andalucía y uno de los valedores de Álvarez-Cascos junto a Ana Mato, abordó la cuestión. Dejó claro que cualquier tipo de decisión sobre quién encabezará la lista del PP asturiano la tomará la dirección regional que encabeza Ovidio Sánchez. Además, Arenas aseguró que el ex ministro siempre será «eficaz en ámbitos autonómicos y nacionales». «Es un dirigente político extraordinario. Fue un excelente gestor en el Gobierno de España y se volcó siempre con su tierra», añadió.