Oviedo / Gijón, J. E. M.
A ruido de candidato, el silencio por respuesta. La dirección regional del PP asturiano ha decidido desde hace casi un mes -desde el comité ejecutivo del 27 de julio en Madrid- callar ante la hipotética candidatura del ex vicepresidente Francisco Álvarez-Cascos a la Presidencia del Principado.
No hablar, ésa es la consigna, ya que los populares asturianos consideran este capítulo cerrado: Cascos, opinan, no será el candidato del PP al Principado, luego no tiene sentido darle más vueltas. Así que las palabras se han ido quedando sólo para líderes populares de fuera, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que no pasa día de sus vacaciones en Asturias sin que respalde las opciones del ex ministro de Fomento. Por cierto, creando de paso malestar en la cúpula popular del Principado, aunque todos evitan la crítica con nombre y apellido para ser fieles a su estrategia de no echar leña al fuego.
La dirección regional del partido rechazó la opción de Cascos por unanimidad. Los principales líderes en Asturias se cansaron de esperar a que el ex ministro se decidiera. Tomaron la determinación de manifestarse en contra tras ver que los casquistas pretendían dar un golpe de estado en el PP, opinan quienes sostienen esta versión. Así que lo que queda ahora es nombrar a otro candidato. Algunas fuentes afirman que hay conversaciones con la dirección nacional en Génova, que también habría pedido tranquilidad, para encontrar la persona más adecuada, alguien que genere consenso. Será casi con toda seguridad una mujer. El PP asturiano espera que el cabeza de lista sea designado en septiembre por el Comité Electoral Regional, que remitirá su nombre a Madrid.
En el lado casquista, el silencio también parece ir ganando terreno. La espicha de apoyo a Cascos prevista para hace unos días en Oviedo se suspendió. Aunque los adeptos al político gijonés aún confían en un giro de la dirección nacional del partido, crecen los que piensan que hay que buscar una salida diplomática a este ovillo en que se ve envuelto el PP asturiano. Mariano Rajoy ya tuvo en su mano apoyar a Cascos cuando Ovidio Sánchez le propuso que fuera candidato y eludió dar el paso. Ahora, después de que algunos anunciaran para la primera mitad de agosto un encuentro entre Rajoy y Cascos para hablar de la candidatura, ese encuentro y ese respaldo no han llegado. El gallego Rajoy también guarda silencio.
La dirección nacional del partido no se cansa de repetir que «será el PP asturiano quien decida el cabeza de lista». Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal, Ana Mato y Javier Arenas se manifestaron así, incluso tras conocer que el PP asturiano ya había rechazado la candidatura de Cascos. Quizá por esta razón, algunos casquistas, los políticamente más destacados, no viendo clara una solución favorable a sus intereses, estarían mudos para no tensar más la cuerda hasta un punto sin retorno. Los choques frontales podrían pasarles factura de cara a una próxima elaboración de las listas municipales y autonómicas.