Oviedo, J. A. ARDURA
El Gobierno regional tendrá que «apretar el cinturón» del gasto corriente para elaborar el Presupuesto de 2011. Éste es el mensaje lanzado ayer por la portavoz del ejecutivo asturiano, Ana Rosa Migoya, tras el primer Consejo de Gobierno del nuevo curso político. De las palabras de la Consejera se deduce que los recortes del gasto, que hubo que intensificar a mitad del presente ejercicio, tendrán continuidad también en el próximo año.
La portavoz del Gobierno asturiano no entró en detalles del Presupuesto del próximo ejercicio, pero sí planteó las líneas generales que marcarán la elaboración de las cuentas regionales de 2011. «Llevamos desde hace tiempo con ajustes presupuestarios y todas las consejerías van a tener que hacer un esfuerzo de austeridad y contención del gasto corriente», avanzó la Consejera, que evitó expresamente polemizar con sus socios de IU, formación que suele ser partidaria de un presupuesto expansivo que garantice la cobertura de los servicios básicos, con especial énfasis en el área de Bienestar Social, y la creación de empleo a través de inversión pública. «Queremos contener el gasto corriente para salvaguardar la inversión, ésa es nuestra prioridad», afirmó Ana Rosa Migoya, quien reveló que el reencuentro con sus socios de gobierno de IU ha sido de «absoluta normalidad».
La experiencia del Presupuesto de este ejercicio marcará la confección de las próximas cuentas regionales. El Principado aprobó en diciembre de 2009 un presupuesto de 4.428 millones, que ascendía a 4.600 en el consolidado (entes y sector público regional), que suponía un crecimiento en torno al 1 por ciento gracias al incremento de la deuda en 600 millones. Pero a mediados de año llegó el decreto del Gobierno central para reducir el déficit público en el conjunto de las administraciones y hubo que recortar el Presupuesto regional en más de doscientos millones. El escenario presupuestario, según advirtió ayer Migoya, se mantiene «ajustado», por lo que todas las consejerías deberán afrontar un nuevo «esfuerzo» para recortar los capítulos II y IV del Presupuesto regional, que concentran el gasto corriente, entre las partidas destinadas al funcionamiento de la Administración y a las transferencias corrientes. La portavoz del Gobierno, no obstante, recalcó que ese ejercicio de austeridad no afectará a la cobertura de los servicios básicos esenciales. Migoya no quiso avanzar las expectativas del Gobierno regional ante el curso político que comienza y que será el último de la presente legislatura. La portavoz del Ejecutivo asturiano se remitió al debate de orientación política que se celebrará este mes, en fecha todavía por determinar, aunque el objetivo es que no coincida con la huelga general, convocada para el 29 de septiembre. «El Presidente marcará en ese debate las principales líneas de la acción de gobierno para el próximo curso», aseguró Migoya.