Oviedo, M. PÉREZ
La ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, presentó ayer en Oviedo en compañía del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, el anteproyecto de la ampliación de las depuradoras de San Claudio y Villapérez, dos obras de saneamiento vitales para asumir el crecimiento de la capital asturiana. Los proyectos, que cuentan con una inversión de 73,6 millones de euros, se licitarán antes de que finalice el año y darán servicio además de a Oviedo, a los municipios de Siero, Llanera y Noreña.
Se trata de dos obras muy demandadas por el Ayuntamiento de Oviedo, puesto que la saturación de las instalaciones actuales estranguló durante los últimos años el desarrollo de los planes de vivienda previstos para la zona Oeste de la ciudad, en el caso de la estación de San Claudio. Por su parte, la depuradora de Villapérez, con una capacidad para casi un millón de habitantes, servirá también para depurar las aguas residuales del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).
La Ministra destacó en su intervención durante el acto de presentación de los anteproyectos -al que no acudió ningún miembro del equipo de gobierno popular de Gabino de Lorenzo- su «empeño» en que «Oviedo pueda seguir creciendo». Una idea en la que también enfatizó el presidente del Principado en su discurso: «Esta actuación resuelve un problema social impresionante y también un problema empresarial. Si no hiciéramos esta obra el problema sería descomunal, porque no sería posible la construcción de miles de viviendas», dijo. Areces también explicó que la actuación ha sido tratada «como un tema de emergencia», una vez que la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) «nos trasladó su inquietud», dijo. «No quiero pensar lo que hubiese pasado si esto no tuviese este tratamiento. Venimos con los deberes hechos y con la gran satisfacción de actuar en la capital asturiana», remató. Areces también indicó que los objetivos del acuerdo de concertación regional (ACEBA) -entre los que se incluían estos proyectos de saneamiento- «se cumplirán este año».
Las palabras de la Ministra y Areces se entienden en el marco de las continuas llamadas de atención realizadas desde el Ayuntamiento de Oviedo que reclamó por activa y por pasiva la ejecución de estos proyectos. También las promotoras se quejaron de que estaban perdiendo clientes y enviando a sus trabajadores al paro por el retraso en la construcción de unas viviendas que no obtenían licencia a falta de una solución para el saneamiento. La Confederación Hidrográfica del Cantábrico llegó a negar la aprobación de los planes urbanísticos de la zona Oeste hasta que se resolvieran adecuadamente el problema de los vertidos. Finalmente, el Ayuntamiento de Oviedo optó por conceder las licencias de construcción, advirtiendo de que no se podría aprobar la ocupación de las viviendas mientras que el saneamiento no estuviese resuelto.
Las obras forman parte del convenio de colaboración firmado en 2008 por el Ministerio, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y el Principado, por el que se fija el esquema para la ejecución del plan nacional de calidad de aguas 2007-2015. Así, la ejecución de las obras cumple con las directivas europeas de saneamiento para alcanzar los objetivos de depuración necesarios para mantener los niveles de calidad en los cauces a los que se vierten las aguas residuales.