OVIEDO, J. A. A.
El Principado ha decidido descentralizar y devolver las competencias sobre algunos gastos informáticos y telefónicos a cada consejería, según confirmaron fuentes de la Administración regional. El incremento progresivo de esas partidas y la conveniencia de reordenar ese gasto son los argumentos que explican el cambio de política, según aseguraron diversas fuentes del Principado.
El Gobierno había decidido concentrar todos los gastos en material informático y telefonía de la Administración regional en departamentos de la Consejería de Administraciones Públicas desde hace más de seis años, pero en los últimos meses ha devuelto una parte de esas competencias. Desde hace unos meses, cada consejería ya puede adquirir de forma directa algunos consumibles informáticos, tales como ordenadores y tóner, útiles cuya adquisición se había centralizado con el objetivo de ahorrar costes desde hace varios años. Fuentes de la Administración aseguraron que la devolución de esas competencias obedece al elevado coste que tiene la reposición de esas herramientas informáticas y que no se descarta que en los próximos meses se adopte la misma estrategia, de descentralización del gasto, con otros gastos relacionados con las telecomunicaciones y la sociedad de la información, una factura que no ha dejado de crecer en los últimos años.
Una parte importante de ese gasto corresponde a la telefonía. De hecho, el Principado ha retirado desde el diciembre en torno al 80 por ciento de los teléfonos móviles que tenía distribuidos entre su personal, según aseguraron a este diario fuentes de la Administración.
La Consejería de Administraciones Públicas también tiene previsto descentralizar las partidas de telefonía para que cada consejería asuma los desembolsos de su área. Según fuentes del Gobierno regional, esta devolución de competencias no estaría relacionada con el aumento del gasto, sino más bien con el reparto ordenado de ese gasto para que no recaiga en exclusiva sobre Administraciones Públicas.
El Principado, por otra parte, mantiene un compás de espera sobre la adjudicación del concurso de las telecomunicaciones. Con anterioridad a 2005, cada consejería consignaba en sus presupuestos el gasto informático y telefónico, pero desde entonces se optó por centralizar los contratos para de esta forma obtener mejores precios y reducir las correspondientes facturas. Fuentes de la Administración aseguran que desde ese momento se disparó el coste. La adjudicación del gasto telefónico y de internet está dividido en tres lotes: la telefonía móvil, que actualmente lleva Orange; la telefonía fija, que lleva Telefónica, y el acceso a internet, adjudicado a Telecable. Esos tres contratos deben adjudicarse de nuevo este año pues su período de vigencia cumplió a finales de 2010.