MADRID / OVIEDO, MODEM PRESS / P. GALLEGO
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha despejado el camino para que los populares asturianos apoyen a Francisco Álvarez-Cascos, líder de Foro Asturias, la fuerza más votada en las elecciones del 22-M, a la hora de formar Gobierno en el Principado. Ante el comité ejecutivo nacional del partido, celebrado en la sede madrileña de Génova, Rajoy se mostró dispuesto a «hablar con todos, menos con Bildu». A renglón seguido, el líder de los populares precisó, quizá pensando en el propio Álvarez-Cascos -que militó en las filas populares hasta hace cuatro meses-, que lo más fácil será «entenderse con los más próximos». Horas antes, la secretaria general del PP y reciente vencedora de los comicios autonómicos en Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, ya había insinuado lo que después sería un hecho: que el PP, dispuesto a hacer «autocrítica» por lo sucedido en Asturias, ayudaría a alzar a Cascos como nuevo presidente del Principado.
Tras la resaca de una abrumadora victoria electoral, el comité ejecutivo popular se reunía en Madrid para celebrar que el PP de Rajoy había arrebatado al PSOE casi todo su poder autonómico. Sólo Asturias -en la que los populares cosecharon el peor resultado de su historia, al obtener sólo el 19,92 por ciento de los votos y perder la mitad de sus diputados, quedando sólo con diez- fue la región discordante en un día que según el presidente del PP regional, Ovidio Sánchez, fue «de mucha alegría».
Aun así, Sánchez aseguró que Asturias «siguió el mismo camino electoral en cuanto a sentimiento social». «En España lo hizo en una lista electoral, y en Asturias en dos», matizó el presidente, PP y Foro. Su opinión coincide con la de la vicesecretaria de organización del PP, Ana Mato, que ayer afirmó que en Asturias había «clamor de cambio», al haber elegido «una opción de centro-derecha» para los próximos cuatro años.
La intervención de Rajoy en la reunión del comité en Madrid, además de despejar el camino a pactos de gobierno, permitirá a la candidata del PP asturiano, Isabel Pérez-Espinosa, tomar decisiones o vislumbrar el que será su futuro próximo. Desde su designación como aspirante a la Presidencia hasta la misma noche de los comicios, la ex concejala ovetense siempre resaltó su «lealtad» al partido que la colocó en primera línea de fuego. Incluso tras conocer el descalabro popular en los comicios, la candidata aseguró que el PP actuaría «con generosidad y altura de miras», poniendo el interés de la región «por encima de nombres y siglas». A media tarde de ayer, Sánchez reconoció que la agenda del día le había impedido comentar con Espinosa sus impresiones sobre la postura del PP frente a Cascos.
Ante la uniformidad del éxito en los comicios autonómicos, Asturias se convirtió también en tema de conversación para otros «barones» del partido. Esperanza Aguirre, que el domingo revalidó su mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid, fue la más clara a la hora de proponer que el PP apoye a Álvarez-Cascos «cuanto antes, para que gobierne el mejor». «La victoria en el Principado de Asturias está muy clara, y da la casualidad de que el resultado coincide con lo que yo llevo diciendo mucho tiempo», apostilló Aguirre. Otros, como el presidente gallego, Alberto Núñez Feijoo, mostraron su convencimiento de que «los compañeros» del PP y de Foro harán «lo mejor para Asturias». «Es más lo que nos une que lo que nos separa», añadió el diputado Jorge Fernández.
Pero la firme posibilidad de que el PP de Asturias apoye la investidura de Álvarez-Cascos como presidente -o que pacte con FAC para mantener alcaldías como la de Oviedo o conquistar la de Gijón- no implica que el partido vaya a dar carta blanca al líder de Foro Asturias. «En los pactos se da y se recibe», afirmó Rajoy, «y si alguien pretende que el PP solo dé, está muy equivocado». «Si se hace un pacto y se llega a un acuerdo es para incluir políticas y compartir responsabilidades», añadió. Aun así, los seis escaños de diferencia que separan al PP de Foro Asturias parecen una cifra demasiado alta como para que los populares puedan imponer ciertas condiciones.
Tras la reunión, en la que el presidente pidió «luz y taquígrafos» para los pactos, Rajoy emplazó a sus «barones» a la junta directiva nacional -máximo órgano del PP entre congresos- convocada para el próximo 6 de junio, en la que explicó que se abordará «de manera más concreta» el futuro. La reunión en la que el comité ejecutivo del PP de Asturias analizará los resultados electorales no se celebrará hasta pasado mañana, una vez que se haya contabilizado el voto de los emigrantes.
Según la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal, el pacto entre el PP y Foro Asturias deberá estar marcado por «políticas y propuestas concretas que garanticen estabilidad, gobernabilidad y posibilidades de crecimiento». A falta de un análisis más profundo de los resultados de las elecciones, el resultado de la reunión del comité ejecutivo nacional deja pocas dudas sobre la intención del PP de restañar las heridas de la batalla electoral. «Aquí lo único que cuenta es el interés general de todos», aseguró Rajoy; «las elecciones ya pasaron, y ahora lo que toca es gobernar».