Oviedo, R. L. MURIAS
Tenían claro desde hace mucho tiempo que su futuro estaba dentro de un hospital y por eso se esmeraron para lograr una buena nota en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Ellos, que sabían que su elección, Medicina, exigía algo más que un aprobado, tuvieron que superar las dos fases de la prueba, ya que no les servía con presentarse sólo a los exámenes de la primera criba, que dan acceso a las carreras sin límite de plazas. Tenían que presentarse también a examen de otras dos asignaturas específicas, en este caso, Química y Biología, para sumar hasta cuatro puntos más y tener garantizado el asiento en la Facultad de Medicina. Y lo lograron. Los tres han conseguido superar con nota de diez los dos exámenes de las asignaturas específicas.
Jara Gallardo no quería tentar a la suerte y por eso llevó consigo dos pulseras «una de mi tía, que es médico, y otra de mi madre». Esta ovetense de 18 años, estudiante del IES Monte Naranco, y fan de Raúl González, el ex delantero del Real Madrid, asegura que ahora toca «descansar con la amigas», pero sabe que le espera una carrera dura, que implica sobre todo esfuerzo. «La verdad es que siempre he sido buena estudiante y tengo mucha fuerza de voluntad. El truco es conseguir llegar a casa y tirarse sólo cinco minutos en el sofá. Si te quedas toda la tarde ya no consigues establecer el hábito del estudio. Yo lo hago, pero sé que hay gente que no puede», asegura contenta con su pasaporte a Medicina garantizado.
Miguel Adeba también sabe que podrá optar a cursar Medicina en Oviedo y está muy contento. «Siempre quise hacer Medicina, mis padres son médicos y mi hermano también estudia esta carrera». A Miguel Adeba le encantaría enfocar su profesión hacía el deporte, porque si algo le apasiona, además de la medicina, es el baloncesto. Este gijonés de 17 años y estudiante del Colegio Corazón de María está muy contento con el resultado de su PAU. «Pero he de reconocer que sí que tuve que darme algún atracón antes del examen», matiza.
También ha conseguido dos dieces en los exámenes de las asignaturas específicas la gijonesa Marta Lobo, del Colegio La Asunción, y que también será médico, como sus padres. «Soy muy constante, siempre estudio en mi habitación y sin música. La verdad es que los exámenes fueron como me esperaba y estoy muy contenta. Mi familia me ha felicitado y ahora sé que estudiaré lo que siempre he querido ser». Tres médicos más.