Gijón, Selene ALONSO
A José Posada Garrido la música es algo que siempre le ha gustado, pero la vida le ha mantenido alejado de ella hasta la boda de su hija, «cuando se casó, mi mujer escribió unos fandangos, y yo los canté y desde entonces me he dedicado a ello. Ya hace once años de esto». Lo que no significa que haya dejado de lado su trabajo: «Llevo 42 años vendiendo sartenes en la Feria, pero lo combino todo, el trabajo y mi gran pasión, la música».
Este asturiano se vio obligado a abandonar su tierra y echar raíces en Madrid, donde tiene un gran número de seguidores. «Hago muchas actuaciones en Leganés, que es una zona muy musical», explica.
Normalmente lo que canta son canciones conocidas. «Me gusta ver cómo la gente mueve la boca conmigo», cuenta José. Por eso una de las canciones que no suelen faltar en sus actuaciones es «Jalisco», tema con el que ayer todos los asistentes se levantaron de sus sillas para corearle y bailar a su ritmo. Aunque su repertorio varía en función de su público, «aquí en Asturias gusta mucho el flamenco, es una gente a la que le gusta bailar y sentir la música».