Santiago, X. Á. TABOADA
Renfe desveló ayer que introducirá importantes modificaciones en los horarios de los trenes con origen y destino en Asturias tras la llegada de la Alta Velocidad a León, prevista para el año que viene. El anuncio se hizo durante la prueba de los nuevos convoyes que realizarán la línea interior de Galicia, entre Orense y La Coruña, con parada en Santiago de Compostela. La compañía se ha marcado unos objetivos muy ambiciosos para esta conexión, en servicio a partir del próximo día 10, ya que pretende captar 320.000 nuevos viajeros sólo en el corredor Orense-Santiago, lo que supondrá quintuplicar la actual demanda (80.000 pasajeros) y quedarse con el treinta por ciento del tráfico privado por carretera.
Así lo indicó ayer el director general de viajeros de Renfe, Enrique Urquijo, quien acompañó a la prensa junto con otros directivos en un viaje de prueba para los trenes que comenzarán a operar dentro de una semana. La duración del viaje entre Orense y Santiago se reducirá en casi una hora, hasta llegar a los 38 minutos. Los trenes circularán a una velocidad comercial máxima de 220 kilómetros por hora y serán los modelos S-121, ya utilizados con anterioridad en otras líneas de España, pero que no superan los dos años de antigüedad.
Habrá cuatro convoyes en Galicia, que realizarán cinco servicios en cada sentido entre Orense y Santiago, de los cuales dos tendrán continuidad hasta La Coruña. El precio del billete sencillo entre la capital gallega y Orense ascenderá a 13,5 euros, que se rebajará a 11,48 con el «abono 10» y a 5,76 euros si se compra con el «abono tarjeta plus de 50 viajes». Cada tren contará con 280 plazas, por lo que Renfe ofrecerá 2.800 plazas diarias en la primera línea gallega del AVE, la primera además de España en vía de ancho ibérico.