ARTURO ROMÁN
Si son ustedes un poco, digamos, de la vieja escuela, les encantará la Navidad. No por los componentes religioso o festivo de la celebración sino porque, en pleno universo digital, es casi ya la única época del año en la que enviamos postales. Bajo el reinado del correo electrónico el negocio anda de capa caída, pero resiste.
Entre tarjetas pensadas para ayudar a alguna ONG, o aquellas estampadas con mil variantes de aquel «Portalín de piedra» de Víctor Manuel, el buzón de este periódico recibe cada Navidad su dosis de felicitaciones. Este año el premio a la mejor postal festiva se lo lleva la enviada por la Escuela de Arte de Oviedo. En un sobre gris estampado con aguja e hilo rojos se esconde la postal, hecha con entretela de papel resistente a la lavadora, como una etiqueta de ropa. En él la Escuela de Arte y su autora, Sofía Costa, con la colaboración de Iris Fundora para la estampación, desean que los asturianos tengan «100% buenos augurios» y un próspero 2012. Las buenas ideas, indican, hay que lavarlas a mano para tratarlas con cuidado y que las buenas, como la suya, duren muchos años.
En Navidad llegaron, como regalos, los nombramientos del nuevo Gobierno. El diputado de Foro Sancho Michell de Diego puede presumir de haber entrevistado -no sin cierta dosis de peloteo- al nuevo secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, durante su «brillante» etapa como presentador en Telebahía, la televisión local de Santander, desde donde saltó a la política asturiana.