Oviedo, Eduardo GARCÍA
La incapacidad de Gobierno y oposición para sacar adelante los Presupuestos de la comunidad autónoma para 2012 se lleva por delante, entre otras muchas cosas, el «cheque bebé», los proyectos para la construcción de viviendas de protección oficial, la apertura de la residencia geriátrica de Moreda y del centro de grandes discapacitados de La Magdalena, en Avilés, el incremento de plazas geriátricas concertadas y la ampliación del crédito para el salario social básico.
Éste es el panorama apocalíptico que presentó ayer la consejera de Bienestar Social, Paloma Menéndez, como consecuencia de la prórroga de presupuestos a la que se ve abocado el Principado de Asturias. Hasta trece veces Paloma Menéndez aludió al «presupuesto prorrogado por el PP y el PSOE» para explicar los recortes. Bienestar Social calcula que se generará un déficit entre 13 y 15 millones de euros en la aplicación de la ley de la dependencia y en el salario social. La Consejera añadió, no obstante, que se procurará «garantizar» y «atender» las prestaciones de estos dos grandes capítulos, pero a costa de otras partidas: «Muchas líneas de convocatoria de subvenciones van a quedar paralizadas. Me gustaría no tocar las ayudas a las asociaciones de la discapacidad, pero quizá nos veamos obligados».
Paloma Menéndez siguió al pie de la letra a su compañero de Gobierno regional, el consejero de Sanidad, Navia-Osorio. El argumento es que de todos los males presupuestarios que puedan afectar a Asturias en los próximos meses la culpa la tienen el PP y el PSOE en la Junta General del Principado. Y entre ambas fuerzas de la oposición, la mayor responsabilidad recae en el Partido Popular. «Nos sorprende que el PP haya votado a favor de un Presupuesto que el año pasado repudió», dijo Menéndez. ¿Culpas propias? Ninguna. «La máxima expresión del diálogo es la presentación del Presupuesto. Hemos sido rigurosos», mientras que el PP «optó por la comodidad».
La prórroga supone «ahorrar» unos 13 millones de euros en la dependencia y el salario social, otros casi seis millones en el «cheque bebé». Desaparecen otros cinco millones para financiar el coste de las nuevas plazas concertadas y los 17 que estaban previstos como transferencias para sanear las cuentas del organismo autónomo Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA). El «tijeretazo», según Bienestar Social, incluye más de seis millones que estaban destinados a ayuda joven para compra, rehabilitación y alquiler de vivienda. Se le suman otros dos millones previstos para nuevas viviendas de protección.
La cantidad que no se podría gastar sumando todos estos anteriores capítulos ronda los cincuenta millones de euros. Bienestar Social había presentado un proyecto de Presupuestos que ascendía a 410 millones, un 7,4% más que en 2011.
La oposición en pleno no se creyó las cuentas por considerarlas «irreales», «excesivas» y «pura fantasía». Fueron algunos de los comentarios durante la comparecencia de la consejera Menéndez en la Comisión de Presupuestos el pasado día 19. El aumento del 7,4% suponía un crecimiento presupuestario de unos 30 millones de euros. Ahora los recortes de Bienestar Social, tan sólo en las líneas más importantes, se ponen en 50 millones. «El presupuesto anterior» -o sea, el del PSOE de Álvarez Areces- «estaba sobrevalorado en ingresos», indicaba ayer la Consejera, lo que puede explicar esta apurada frenada de ahorro un tanto compulsivo. Bienestar Social da por hecho que habrá que poner dinero de más en las dos grandes partidas, la dependencia y el salario social.
Una autonomía con casi un cuarto de millón de personas por encima de los 65 años y que apunta, de seguir así las cosas, a los 100.000 parados, va a requerir cuentas más ambiciosas, y mucho tino en su administración cotidiana.