De Lorenzo, que recibirá el próximo miércoles a los alcaldes de los concejos afectados por las riadas, aseguró que se van a limpiar las playas «de inmediato» y se van a planificar las obras que sean necesarias. «Nada más lejos de mi intención que buscar una confrontación institucional, que sería una irresponsabilidad», añadió, haciendo referencia a la inevitable colaboración con el Gobierno regional.
Éste, sin embargo, optó ayer por culpar de toda la situación a la Confederación y a la Delegación del Gobierno. «Debe actuar urgentemente allí donde tiene actuaciones pendientes sin eludir su responsabilidad», sostiene el Ejecutivo. El Principado elaborará un informe con las actuaciones imprescindibles, «para no tener que acostumbrar a los asturianos a resignarse a los efectos catastróficos de las crecidas». Según el Ejecutivo, «el Principado no puede resolver estos problemas, no puede construir escolleras y ejecutar dragados; así pues, será la administración competente la que tendrá que actuar de manera inmediata, sin dilaciones ni pretextos».
El Gobierno regional enumeró las obras necesarias. «En Arriondas nunca hubo inundaciones hasta que se hizo el encauzamiento», sostiene. En el caso de Trubia, «la actuación sobre la presa del Machón, que no se completó, tuvo consecuencias en el puente de La Riera». Y reclamó dragados en zonas del Nalón, como Palomar o frente a Casa Puyo. «El Principado sólo ha ejecutado obras en los ríos cuando éstas han sido autorizadas por la Confederación, como el Corredor del Aller». La escollera de Soto de Aller, dañada por la riada por su escasa estabilidad, «nada tiene que ver con el Corredor», y está dañada «por la falta de mantenimiento». Y culpó a la Delegación del Gobierno de no haber tranquilizado a los afectados por las inundaciones.
El edil de Foro en Ribera de Arriba, Andrés Núñez, culpó a De Lorenzo y a la Confederación de dejar Bueño «abandonado a su suerte».