ANPE denuncia que el Principado dedica a "gratificaciones" el doble que a Formación del Profesorado

El sindicato defiende la necesidad de que haya acuerdo presupuestario para el próximo año

05.12.2015 | 13:47

El sindicato ANPE ha emitido el siguiente comunicado en relación a la negociación presupuestaria en la Junta General del Principado:

"ANPE se quedó hoy solo en la defensa de la Enseñanza Pública en la Junta General del Principado. Ningún otro sindicato de la Junta de Personal se personó

En comparecencia ante los grupos parlamentarios, como sindicato reivindicativo, pero que siempre busca el pacto, la negociación, ANPE defendió en solitario la necesidad de que haya acuerdo presupuestario para 2016 y animó a los grupos parlamentarios a trabajar para conseguirlo, más allá de los intereses partidistas, por el bien de la Educación.

El presupuesto destinado a educación en 2016 es 773,5 millones, lo que supone un incremento de 2,26% respecto de 2015, cantidad a la que en opinión de ANPE habría que restar la desviación actual del IPC, de un 1,6%, por lo que la subida real es de sólo un 0,66%.

Invitamos a la pedagogía en el mensaje. Alertamos, a quien corresponda formular el presupuesto, del mensaje que se traslada cuando al presentar las cuentas en educación se señala al profesorado, al indicar que el 62% del mismo se lo lleva el capítulo de personal, porque tal parece que el presupuesto tiene como finalidad el mantenimiento de las nóminas de los profesores y no el sostenimiento del servicio educativo, del que aquellos forman parte. Por cierto, conviene en este punto aclarar que al Principado la nómina de sus profesores le sale de media un 11% más barata que las de otras CCAA (en euros, unos 200/mes), situándose Asturias en el furgón de cola del Estado, a distancia de comunidades como la vecina Cantabria, circunstancia que se añade a la pérdida de poder adquisitivo ocasionada por los recortes y la congelación continuada que en materia salarial vienen sufriendo los docentes desde el año 2010.

Creemos que es una buena noticia que, por fin, se anuncie una convocatoria de oposiciones que viene a sufragar en parte las necesidades del sistema educativo asturiano, que sólo por la vía de la jubilación ha perdido estos últimos 5 años en torno a los 2.000 docentes. Esta es la vía para recomponer la plantilla docente del Ppdo, cuya merma a lo largo de años ha servido para precarizar el empleo y elevar las tasas de interinidad hasta valores insospechados de en torno el 28% (en Asturias hay 2.800 interinos sobre un total de 10.800 docentes) y a la proliferación inadmisible de las medias jornadas (el 33%, 1 de cada 3 interinos trabaja a medio sueldo), lo que lastra definitivamente la consolidación de los proyectos educativos e impide la continuidad pedagógica, con profesores que cambian de centro cada año.

2016 será el 6º año consecutivo en el que los docentes tendrán que trabajar más y en peores condiciones, desde el recorte salarial de 2010 o el incremento de jornada y la detracción de la paga extra, que tanto trabajo le ha costado al Gobierno devolver ahora. Pero si algo emponzoña la vida en los centros educativos es el exceso de jornada lectiva, aderezada por una burocracia perenne y la atribución de tareas no docentes (como la administración de medicamentos por los profesores, asunto que bien merecería un capítulo aparte, o la gestión de las becas de libros), asuntos que ahorran unos eurillos en personal administrativo, pero que distraen del ejercicio efectivo del derecho a la educación y la consecución de la excelencia académica, en la que Asturias destacó durante un tiempo, fundamentalmente por la baja ratio profesor/alumno, que permitía la verdadera individualización en la enseñanza, fenómeno clave que ahora se ha ido al traste con los recortes.

Somos conscientes y aplaudimos la necesidad de gestionar diligentemente los recursos. Pero rechazamos que sean los docentes los que paguen la factura. Sin ir más lejos, esta semana se ha destapado la intención firme de la Consejería de ahorrarse unos cuartos, destrozando para ello un acuerdo que lleva 15 años funcionando razonablemente bien, al negar la percepción del kilometraje a los maestros y profesores que itineran entre dos o más centros, que desde ahora tendrán que sufragar de su bolsillo los citados desplazamientos: esto es, poner el coche y la gasolina. Pero no es sólo el acuerdo lo que se va al traste, por la ausencia de lealtad al haber cambiado unilateralmente de criterio tras 15 años de aplicación, sino la confianza mutua entre la administración, los firmantes del acuerdo y los profesores afectados, que bajo estas condiciones renunciarán masivamente a los puestos itinerantes, ya que no son obligatorios, puestos que están situados en los colegios de las zonas geográficas más desfavorecidas y con mayor problema poblacional, para los que habrá que contratar profesorado, pues ningún funcionario de carrera querrá ocupar esas plazas. Poco ahorro nos tememos, pues, que habrá.

Más grave aún es que "Los funcionarios interinos no podrán percibir el complemento de carrera o desarrollo profesional, ni cualquier otra retribución que esté vinculada a la condición de funcionario de carrera" tal como reza el literal del artículo 24 del Proyecto de Presupuestos del Principado para 2016. Este artículo impide no sólo la adhesión al Plan de Evaluación Docente del personal interino, sino que vendría a anular la percepción del Complemento por Formación Permanente del profesorado, conocido como sexenios, al que el personal interino ha podido acceder recientemente como consecuencia de numerosas sentencias ganadas por ANPE. Con esta medida el Gobierno del Principado pretende revertir y dejar sin efecto, en su beneficio, las numerosas sentencias que a lo largo de estos años han permitido la consolidación de derechos reconocidos por una Directiva de la Unión Europea, que exige un trato paritario para los trabajadores, independientemente de la vinculación laboral de los mismos, fija o eventual. Intentar ganar en la Junta General lo que se ha perdido en los Tribunales es manifiestamente ilegal por infracción de la normativa comunitaria, de acuerdo con la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional y de los Juzgados de Asturias, que reconocen discriminación hacia estos trabajadores, no justificada en razones objetivas, por el mero hecho de no ser funcionarios de carrera. Lamentamos esta huida hacia delante de un Gobierno que pretende dejar en la estacada a los 2.800 docentes interinos, a quienes se les niegan los beneficios fruto de su trabajo y de su esfuerzo formativo, y a quienes desde hace años se les mantiene en el limbo de la interinidad por la ínfima oferta de oposiciones.

En el capítulo de infraestructuras nos preguntamos si no sería prioritario resolver los problemas estructurales de los centros educativos existentes, antes de plantearse la construcción de nuevos equipamientos.

Lo señalan los expertos: la formación continua del profesorado es una de las garantías de éxito del sistema educativo. Pues bien, el Principado ha decidido dedicar a este capítulo menos de la mitad que a las "gratificaciones" (3.100.000€), frente a la partida de formación 1.523.610€, es decir, 141€ por cada profesor. Creemos que se trata de una pobre contribución para una comunidad que dice apostar por la NNTT o la implantación de programas bilingües, conocimientos que los docentes se ven obligados a adquirir con sus propios recursos y en su tiempo libre, pagándose clases y estancias en el extranjero. Las licencias remuneradas por estudios concedidas el año pasado, y el anterior y el anterior y el anterior, ascienden a un total de...cero.

¿Y cuál es la partida presupuestaria dedicada al desarrollo reglamentario de la vigente Ley de Autoridad del Profesorado? ¿Cuál la dedicada a la defensa de los docentes víctimas de violencia en los centros educativos? Creo que todos conocemos la respuesta, cero euros. El Principado manifiesta nulo interés, incluso desde la negación del fenómeno, en la defensa de sus trabajadores.

Mal que nos pese, existe una relación inequívoca entre la inversión en educación y los resultados académicos. Lo demuestran los estudios PISA, que sitúan en cabeza a países y a comunidades como País Vasco, Navarra, La Rioja o Castilla y León. Así pues, para mejorar la Educación en Asturias, ANPE propone a los grupos parlamentarios pacto, pacto y pacto...y acierto en la inversión y estímulos adecuados para reconocer la labor del profesorado, como pilar del sistema educativo, que tiene que sentirse cómplice e ilusionado para mejorar el futuro de los niños y jóvenes asturianos."

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine