Javier Fernández y otros barones ponen límites al diálogo de Sánchez con Podemos

Los socialistas asturianos creen que Ferraz presiona para que no salten las críticas y temen que el líder del PSOE busque gobernar a toda costa

26.12.2015 | 03:54
Pedro Sánchez y Javier Fernández en el acto de proclamación del secretario general del PSOE como candidato.

El presidente del Principado y líder del PSOE asturiano, Javier Fernández, y otros barones del partido tratan de impedir que Pedro Sánchez busque un acuerdo con Podemos y para dejarle claro que debe ceñirse a los criterios que establezca el comité federal del partido, que se reúne el próximo lunes. Fernández es uno de los líderes territoriales más activos en esta posición, junto con la presidenta andaluza, Susana Díaz y el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, entre otros, indicaron fuentes próximas al PSOE.

La tensión va en aumento, máxime después de la llamada telefónica que el secretario federal de organización, César Luena, realizó al presidente del Principado (y a otros líderes autonómicos). Ha sido interpretada por los socialistas asturianos como una forma de presionar a la FSA para que no se suba a las críticas contra Sánchez que, temen, pueda pretender gobernar a toda costa.

Los dirigentes del PSOE asturiano consideran que un acuerdo con la formación de Pablo Iglesias no sólo es imposible de facto al haber planteado Podemos como exigencia un referéndum en Cataluña, sino que sería inestable dada la pléyade de formaciones de sesgo nacionalista que acompañan al partido morado. Además, sólo el respaldo de Podemos sería insuficiente para lograr la mayoría necesaria. "Somos un partido de centro izquierda, moderado, y no nos vamos a poner ahora a hacer filibusterismo con los independentistas", sostienen.

Los socialistas asturianos comparten con la dirección federal la tesis de que el PSOE debe votar en contra de la investidura de Mariano Rajoy como presidente y se asienta la idea de que es probable que la compleja situación termine en una nueva convocatoria de elecciones. La duda sobre la mesa es si Pedro Sánchez es, en ese escenario, la persona idónea para ser el candidato.

Las diferencias entre los dirigentes socialistas asturianos se acentuaron la misma noche electoral. Ya causó extrañeza la urgencia con la que Pedro Sánchez convocó a la ejecutiva federal (en la que están las asturianas Adriana Lastra y María Luisa Carcedo) para la mañana siguiente de los comicios. La "escasa autocrítica pese a los malos resultados" en la lectura de los comicios del 20-D y el anuncio por parte de Pedro Sánchez de que optará a la reelección como secretario general han trasladado la sensación de que el líder socialista inicia un proceso para blindarse de cara al futuro ante posibles cuestionamientos internos.

Los acontecimientos de los últimos días han convertido esas diferencias en malestar y preocupación. La aparente "prisa" de Pedro Sánchez por negociar con Podemos orillando el tajante rechazo del PSOE a un referéndum en Cataluña ha llevado a los barones territoriales del partido a elaborar un borrador de resolución de cara al comité federal del lunes y que, según algunos medios, presentarán al propio Sánchez en el transcurso de un encuentro informal la tarde del domingo.

La propuesta que le trasladarán está clara: el PSOE no puede apuntalar ni a Mariano Rajoy ni al PP, pese a la presión que está sufriendo para que sea "responsable" y ceda en favor de la gobernabilidad, ni puede embarcarse en una aventura de incierto resultado con los de Pablo Iglesias y otros posibles socios de corte independentista. "La responsabilidad es de Mariano Rajoy y del PP, son ellos los que han ganado las elecciones. Al PSOE le corresponde, con el resultado obtenido, estar en la oposición", indicó un dirigente regional.

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