El calendario escolar se va al garete

Los sindicatos docentes retiran la propuesta de cambio ante la "escasa participación de los profesores, que impidió llegar a conclusiones"

19.01.2016 | 04:29
El calendario escolar se va al garete

La Junta de Personal Docente entregó ayer por Registro en la Consejería de Educación su renuncia a seguir defendiendo el calendario escolar alternativo, adelantado por LA NUEVA ESPAÑA, que contemplaba cinco periodos lectivos y, en medio, tres semanas de descanso estratégico en noviembre, febrero o marzo, y abril o mayo, según cayeran las festividades del año.

Los representantes de los trabajadores docentes asturianos reconocen en el escrito enviado a la Administración que la participación de los propios docentes en las consultas celebradas al respecto "ha sido escasa, no pudiendo llegarse a ninguna conclusión significativa sobre la opinión del colectivo ante la propuesta".

La Permanente del Consejo Escolar del Principado estudiará el asunto en la reunión de pasado mañana, jueves. Será el carpetazo, al menos provisional, de un cambio que asustó a las familias y no entusiasmó a los profesores. Emma Rodríguez, presidenta de la Junta de Personal, y la encargada de entregar ayer en Educación el escrito de renuncia, sigue pensando que "la propuesta modernizaba el calendario era muy buena desde el punto de vista pedagógico, pero parece que ahora no toca". Cuestión de tiempo, quizás.

La Junta de Personal recuerda en su comunicado que el calendario propuesto "no modificaba, en absoluto, ni el número de días lectivos, ni las funciones docentes del profesorado ni ninguna otra cuestión ajena al calendario escolar".

La idea contemplaba que el nuevo calendario comenzara a regir para el próximo curso 2016-17 e incluía una semana de vacaciones a primeros de noviembre, de marzo y de mayo. Las clases para Primaria comenzarían el 6 de septiembre y terminarían el 22 de junio. En Secundaria el inicio efectivo del curso sería el 12 de septiembre, con final el 27 de junio. Se mantenían los 175 días lectivos que son preceptivos por ley y suponen una frontera de mínimos que hay que respetar.

Era el final de la división del curso por trimestres que tiene como inconveniente periodos muy descompensados, según caiga la Semana Santa. El calendario alternativo fue enviado a todos los centros escolares de la comunidad pero, según lamenta la Junta de Personal, no se generó el debate suficiente. Hay que suponer que a la mayoría de los docentes asturianos le da igual. Algunos profesores habían planteado, incluso, la conveniencia de celebrar un referéndum entre el colectivo, que alcanza más de diez mil personas en la escuela pública.

La Junta de Personal señalaba ayer que su idea "en modo alguno pretendía modificar" las condiciones de trabajo de los docentes "ya de por sí muy empeoradas como consecuencia de los recortes y el aumento de la jornada lectiva".

El principal escollo se centró, sin embargo, en las asociaciones de padres, que vieron en las tres semanas de impasse escolar un problema de conciliación familiar. La exigencia de que los centros estuvieran abiertos en esas vacaciones estratégicas, con actividades extraescolares, dejó la propuesta de las organizaciones sindicales poco menos que en estado de coma.

"El objetivo final y único del calendario propuesto era evitar la actual distribución desequilibrada de los trimestres que provocan cansancio y menor rendimiento entre el alumnado", defienden los sindicatos. La propuesta fue aprobada en su día por unanimidad en la Junta de Personal, y su retirada también contó con el visto bueno de todas las fuerzas sindicales.

Se entiende que el proyecto queda en vía muerta a la espera de que madure o se den otras condiciones para ponerlo en marcha. Los escolares tendrán, pues, para el próximo curso sus días de vacaciones tradicionales en la Semana Santa (en realidad, la posterior a esa Semana Santa), que se "caían" con la propuesta ahora encallada.

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