El que fuera contable del Infide y del SOMA, Juan Cigales, ha declarado esta mañana como testigo en el juzgado de instrucción 2 de Oviedo que investiga una suspuesta apropiación indebida del exsecretario general del SOMA, José Ángel Fernández Villa, y el exsecretario del Infide, Pedro Castillejo, tras una querella interpuesta por el SOMA. Al acabar, tras dos horas y media de declaración, aseguró estar "tranquilisimo".

Tras él entro a declarar Victor Manuel González, que figuraba como tesorero del Infide, pero que insistió en que no ejercía como tal. Por último declaró, en relación a las cuentas del Soma, Amalio Fernández, que fue secretario del Infide y que insistió en que su labor era meramente de coordinación y organización, pero no se encargaba de pagos ni de dinero

La magistrada que instruye la querella por apropiación dictó el pasdo 15 de enero una providencia por la que llamó a declarar -eso sí, como testigos- al contable del Infide y del SOMA, Juan Cigales, así como al secretario de la junta de administración del sindicato, Amalio Fernández, que según la defensa del otro investigado en esta causa, Pedro Castillejo -defendido por el letrado Alfredo García-, también figuran en el informe de la demanda en relación con gastos sin justificar, de entre 20.000 y 40.000 euros. Además, han sido llamados a declarar otros miembros del sindicato que no han sido precisados. Según manifestó Alfredo García, en el informe en que se basa la demanda, Juan Cigales admite que Amalio Fernández llegó a justificar los gastos, aunque los documentos se perdieron posteriormente.

En la demanda inicial, el Infide -una fundación ligada al SOMA- atribuía a Pedro Castillejo un total de 68.000 euros sin justificar. En los documentos presentados por el SOMA el viernes de la semana pasada, esa cantidad se amplía a 72.000 euros. Según Alfredo García, en esa relación de gastos hay un error de unos 5.000 euros, que ya ha reconocido el SOMA.

La defensa de Castillejo indicó entonces que habían pedido los extractos y los gastos para poder demostrar que en realidad esos gastos están justificados. El letrado Andrés García llegó a invitar a un sindicato dedicado a destapar este tipo de escándalos, en clara referencia a Manos Limpias, a que se personase en la causa y ampliase la denuncia a los sindicalistas antes citados, dado que el SOMA no presentaba cargos contra ellos.