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Asturama | Los rostros de la noticia

El primer observatorio meteorológico

El físico y antiguo rector León Pérez de Salmeán inició en 1851 el registro climático en Asturias La temperatura máxima de enero se elevó 12 grados en 165 años

11.02.2016 | 04:13

Hace 165 años la temperatura media del mes de enero en Asturias era de siete grados centígrados. Este 2016 fue de 10,6 grados. Un anemómetro -aparato meteorológico que se usa para la predicción del clima y, específicamente, para medir la velocidad del viento- situado a 21 metros de altura sobre el patio del edificio histórico de la Universidad permitió iniciar el primer registro climático de la región. Fue el profesor de Física y posterior rector de la institución académica, León Pérez de Salmeán y Mandayo, quien impulsó las primeras observaciones, que datan del 1 de enero de 1851. Esa serie histórica de datos climáticos -cuyo cuaderno de anotaciones aún se conserva- es de las más antiguas de España.

El rector Vicente Gotor y el director de coordinación territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Amadeo Uriel, rindieron ayer homenaje al profesor Salmeán y su iniciativa de observación climática con el descubrimiento de una placa y una muestra con los manuscritos de las mediciones de la época. Su origen se remonta a la Real Orden de 30 de marzo de 1846, en la que se recomendaba a los rectores de universidades que estimularan a sus profesores para la realización de trabajos meteorológicos. Tras fracasar las negociaciones con el Ayuntamiento de Oviedo para construir una torre de observación exenta en el parque San Francisco, que en aquella época era el jardín botánico de la Universidad, y mientras se construía la torre en el edificio histórico se optó por una solución temporal, especificó Gotor. "Se instaló una estación en el patio con una cámara de tres metros de elevación sobre el suelo en cuyo interior se establecieron los libros de registro", continuó diciendo. Finalizada la construcción de la torre, el 1 de enero de 1871, se iniciaron las mediciones a una altura de 21 metros. "La serie histórica se continuó realizando en el inmueble central de la Universidad hasta 1957", precisó Gotor. Desde 1972 asumió ese cometido la delegación regional de la Aemet .

Días "muy nublados"

En el cuaderno de la primera etapa del observatorio, el profesor Salmeán detalla que una mayoría de los días de aquel enero de 1851 fueron "muy nublados" con temperaturas máximas que nada tenían que ver con la actualidad: 11,3 grados fue la máxima en aquel primer mes del año mientras que este 2016 fue de 23,7 grados. Unas cifras que llevaron al director de coordinación territorial de la Aemet a confirmar lo sabido: que estamos ante "un invierno bastante atípico", más parecido "a verano o primavera, aunque ya estamos de lleno en el invierno", subrayó Uriel.

Con un cuidada caligrafía, en el cuaderno del primitivo observatorio se anotaban las temperaturas a las nueve de la mañana, a mediodía, a las tres de la tarde, a las seis y a las nueve de la noche. Para los responsables de la Aemet ese catálogo representa "un auténtico tesoro" no solo para conocer la historia del clima y su evolución sino para desarrollar modelos. Para ello, la delegación territorial de la Aemet prepara una recopilación de toda la serie desde que se iniciaron las observaciones. "Pasará del millón de datos", calcula Amadeo Uriel sobre una tarea que se prolongará al menos hasta finales de año. Será una de las más largas de España.

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