19 de febrero de 2016
19.02.2016

Evolución y compromiso

Un buen equipo, su cohesión y compromiso son claves para un progresivo y satisfactorio desarrollo en las empresas

20.02.2016 | 04:38

Desde hace unos años y aún en la actualidad el sector químico está inmerso en un sinfín de aplicaciones de normativas de toda índole, como Reach, CLP, biocidas y otras que, debido a la normalización y armonización de leyes y normas en el seno de la Unión Europea, están sometiendo a importantes y continuados cambios en prácticamente todos los procesos productivos, así como en la presentación de los porfolios comerciales, tanto domésticos como industriales.

Como es bien conocido, en Asturias operan diferentes empresas en el sector de la elaboración de productos para diferentes aplicaciones y mercados de muy diversa índole. Dos de ellas son Asturquimia S. L. y Quimiastur S. A., las cuales, actualmente y bajo una misma marca comercial, operan en el mercado industrial a nivel regional e interregional y en el doméstico, a nivel nacional.

Las exigencias administrativas y de mercado han sido durante los últimos años exponenciales, lo que ha obligado a la formación de un equipo humano capaz de dar las respuestas adecuadas en cada momento y a cada una de las demandas que diariamente se plantean en los diferentes mercados en los que operan.

El final del año 2015 significó un importante reto para estas empresas, pues la entrada en vigor del Reglamento CLP, el cual obligaba a reclasificar los productos químicos puestos a disposición de los consumidores, prácticamente coincidió en el tiempo con la aplicación de otra normativa europea, ya aplicada anteriormente, conocida como Reglamento Reach y que obliga al registro, evaluación y autorización de determinados productos químicos.

En este año 2016 continúan los retos legislativos, ya que se irá ejecutando otra normativa de gran incidencia en el mercado de productos desinfectantes, conocida como "la normativa de Biocidas". Esta es aplicable a todos los productos que se destinen a algún uso relacionado con la desinfección, tanto en el ámbito industrial como en el doméstico. Una normativa que es de absoluta aplicación a algunos de los productos de estas empresas asturianas, formulados a base de hipoclorito sódico, que deberán cumplir múltiples requisitos y controles de orden burocrático, técnico y administrativo.

Todas estas complejas legislaciones europeas obligan a estas empresas a estar permanentemente vigilantes con el estricto cumplimiento de las mismas, revisando continuamente programas de calidad, reformulando algunos productos y, por tanto, adaptando el etiquetado de los mismos. En definitiva, les obliga a estar respondiendo técnicamente a todas estas exigencias con cierta frecuencia, siendo necesario disponer de personal técnico cualificado y en permanente formación.

Todo lo anterior, como es obvio, tiene una influencia directa sobre todo el sector químico sin exclusión. Asimismo, los diferentes proveedores de todas sus materias primas también se ven sujetos a mayores exigencias e incluso importantes cambios en sus procesos productivos, lo cual supone un importante reto para esta actividad empresarial en la que se desarrollan estas empresas y de ahí la necesaria e ineludible necesidad de poder contar con un buen equipo gestor, con amplios conocimientos y capaz de afrontar todos los requerimientos necesarios, para el normal desarrollo de esta actividad.

Lógicamente, estas exigencias han supuesto y suponen la necesidad de dotar a las empresas, como ha sido en estos casos, de los medios adecuados para el control y desarrollo de las tareas cotidianas, lo cual contribuye, sin ningún tipo de dudas, a fortalecer la imagen, situación y solvencia de estas compañías asturianas en el mercado.

Como suele decirse, "una cosa bien hecha es siempre mejor que bien dicha".

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