El Tribunal de Cuentas reclama "rapidez" para tratar los casos de corrupción

Álvarez de Miranda exige más medios para el ente fiscalizador y admite "dificultades" para sacar adelante determinados trabajos

09.03.2016 | 04:04
Ladislao Azcona, Javier Fernández y Ramón Álvarez de Miranda, ayer, en la Universidad.

En su primera reunión de trabajo, de control y rendición de cuentas con los representantes de los consejos sociales de las universidades españolas, Ramón Álvarez de Miranda aprovechó la ocasión para reactivar su demanda de "más medios" para "abordar tareas específicas". El Tribunal de Cuentas, afirma su presidente, ha pedido "repetidamente no estar sometidos, como estuvimos durante años, a las limitaciones de oferta pública de empleo que nos han hecho tener una temporada de dificultades para sacar adelante determinados trabajos" y responde al contraataque a la acusación de lentitud en su labor de fiscalización y control de presuntas irregularidades en las administraciones: "Puede que vayamos lentos, pero también tenemos 120 informes pendientes de ser revisados por la comisión mixta Congreso-Senado", afirma.

Según la versión de Álvarez de Miranda, sí hay al menos, no obstante, un problema de velocidad en la respuesta cuando se trata de anticipar y perseguir la corrupción. De lo que está España llena, apunta el presidente del Tribunal de Cuentas a la pregunta por la supuesta putrefacción del sistema, es de "muy buenos y honestos gestores públicos que cumplen su función con escasos medios y una dedicación superior a la que sería normal", pero también un "gran drama". A su juicio, "los casos de corrupción no se tratan con la suficiente rapidez para que la gente perciba que cualquiera de ellos llevará aparejada automáticamente una sanción penal o del tipo que corresponda".

No se trata de lograr más universidades, sino universidades mejores. El planteamiento sigue el criterio del Tribunal de Cuentas que su presidente, Ramón Álvarez de Miranda, expuso ayer antes de reunirse en Oviedo con los representantes de los consejos sociales de todas las instituciones del país. Con asiento en el último informe de fiscalización universitaria elaborado por el organismo, correspondiente a 2012, defendido en el Congreso el pasado abril, su máximo responsable ha visto "llegado el momento de que hagamos una reflexión sobre el conjunto de nuestra Universidad". En realidad, en consonancia con la demanda inicial de Azcona, estaba invitando a un análisis "sobre sus fines, o sobre si los medios con los que cuenta son los adecuados o pueden hacerse reajustes para que preste su labor de manera más eficiente". Su idea es, certifica, aquella apuesta "por incrementar la calidad de la enseñanza universitaria, por prestar más atención a la calidad que la cantidad". La atención se le va no tanto a incrementar las facultades, apostilla, como a conseguir facultades y escuelas que instruyan mejor.

Por su parte, el síndico mayor de la Sindicatura de Cuentas, Avelino Viejo, abogó en su intervención en la reunión por reforzar la ya sólida coordinación entre los órganos de control externo autonómicos y el Tribunal de Cuentas.

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