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El buen tiempo anima a salir corriendo

La próxima entrega de la colección "Experiencia Running" ofrecerá diversos consejos para optimizar la práctica deportiva durante el verano

20.03.2016 | 04:12
Sobre estas líneas, dos imágenes de jóvenes corriendo bajo los rayos del sol.

La mayoría de las personas que inician un plan de entrenamiento opta por hacerlo en los meses del año con un clima agradable, es decir, entre primavera y verano, algo que también aconsejan los expertos, ya que permite dar continuidad al ejercicio. Mientras que el invierno y sus condiciones suelen convertirse en un obstáculo más a la hora de empezar a correr, los meses estivales son el momento perfecto. Las vacaciones no sólo incitan al descanso: practicar algún deporte ayuda a cuidarse y también compensa los caprichos y excesos alimentarios que sueñen acompañar a los momentos de ocio. Sol, menos ropa y más liviana, buena temperatura, días más largos, buen estado de ánimo..., todo está a favor para calzarse las zapatillas de deporte, aunque también es necesario extremar los cuidados, especialmente en lo que a hidratación y protección solar se refiere. Unos cuidados extra que se compensan enormemente con los múltiples beneficios físicos, fisiológicos y anímicos que reporta la actividad física veraniega. Por un lado, cuando la piel se broncea -siempre en su justa medida-, los huesos se fortalecen. Los rayos UV ayudan a producir vitamina D, que tiene un papel muy importante en la mineralización de los huesos al favorecer la absorción de calcio y fósforo en el intestino y evitar su pérdida en el riñón. Por otro lado, el sol puede ser de gran ayuda en los problemas de acné. Media hora al día bajo sus rayos, a ser posible a primera hora de la mañana o a última de la tarde, servirá para mejorar el aspecto de la piel, ya que genera una reacción de limpieza; en apenas una semana, la piel comenzará a recuperar el equilibrio y los resultados serán más que notables. Problemas como psoriasis u otras dolencias también se verán reducidos gracias a los rayos solares. Otro beneficio de correr bajo el sol es que se equilibran los niveles de colesterol. En verano éstos se reducen, ya que los rayos UV son necesarios para metabolizarlo. Por si esto fuera poco, el sol también causa la dilatación de los vasos sanguíneos superficiales, lo que incrementa la circulación de la sangre en la piel y disminuye la presión arterial, así que los hipertensos tienen en el astro rey a un gran aliado. También aumentan el metabolismo y la depuración de los tejidos, aunque es necesario tener cuidado con una cosa: las bajadas de tensión. Además, a nivel psicológico, el deporte en verano reduce las depresiones y mejora tanto los ciclos del sueño como la vida sexual.

"Corriendo en verano" es el título de la entrega de "Experiencia Running" que podrá adquirirse el próximo domingo con LA NUEVA ESPAÑA por sólo 0,50 euros, con diversos contenidos centrados en la práctica deportiva durante los meses más calurosos del año. Además, dará consejos para evitar los golpes de calor, ofrecerá pautas a los deportistas para un correcto cuidado de la piel e incluirá información sobre la denominada "ropa inteligente" y el crossfit, un nuevo tipo de entrenamiento que va ganando adeptos día a día.

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