La columna del lector

El Frankenstein de la educación

23.03.2016 | 04:22

¿Cuánto habrá de reflexión en cada una de las importantes decisiones adoptadas por la Administración, especialmente aquellas que tanto afectan a la vida de sus trabajadores?

Es la pregunta que me hago al abordar la preocupante cuestión acerca del futuro de los interinos de la educación. Se trata de un numeroso personal que año tras año ha estado al pie del cañón luchando, yendo y viniendo a lo largo y ancho de la geografía asturiana, desempeñando su cargo a la vez que continuaba formándose, haciendo juegos malabares para compatibilizar su destino con sus obligaciones familiares. Y los años, como no podía ser de otra manera, han pasado por ellos, han envejecido, porque una Consejería así lo ha querido, no les ha dado la oportunidad de obtener una plaza más estable porque el número real de estas plazas no se ofertaba. Son trabajadores que mucho deben amar su profesión cuando contra viento y marea han seguido ahí a pesar de los sucesivos recortes. Esta Administración, como en la novela de Frankenstein, les ha creado y ahora no los quiere, en realidad nunca los ha querido. Y si se parase a reflexionar un poco se daría cuenta de que tienen un gran corazoncito deseoso de seguir con todos sus proyectos e ilusiones en esta maravillosa profesión.

Por favor, modifiquen ya el actual acuerdo de interinos y quiérannos un poquito más, quieran más la educación.

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