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Los ganaderos con daños del lobo: "Nos investigan por tonterías"

Lisardo García, uno de los interrogados por el supuesto fraude, asegura que tuvo que declarar por un "error administrativo"

15.06.2016 | 04:09
Por la izquierda, Alfonso Artidiello, Lisardo García, Xuan Valladares, Manuel Remis y Anselmo García, ayer durante la rueda de prensa.

"Nos están investigando por tonterías, por errores administrativos que no van a ningún sitio". Quien pronuncia estas palabras es el tevergano Lisardo García, uno de los ganaderos afectados por el presunto fraude en las ayudas autonómicas por daños del lobo. La Guardia Civil le llamó a declarar hace escasos días por un "error administrativo", según su versión de los hechos. "Perdí un día de trabajo por culpa de que un guarda mandó la foto de un expediente de daños por duplicado", explica García, que coincidió en el cuartel con otro ganadero al que acusaban de haber cobrado del Principado y de la aseguradora por un solo xato. "El expediente que le habían hecho los guardas era de lesiones, porque la vaca no murió por el ataque de los cánidos, lo hizo después por carbunco", aclara García, que añade: "Es una vergüenza que te investiguen de esa forma por no saber leer un informe de daños".

El caso de este tevergano, que dirige una explotación de 300 cabras, sirve para poner nombres y apellidos a un escándalo que, según asegura la asociación Asturias Ganadera, está afectando a numerosos profesionales del campo. "La investigación está hecha con muy mala fe. Es cierto que hay casos puntuales de fraude, que nosotros rechazamos enérgicamente. Pero que los pillen de una vez y dejen de castigar al colectivo entero", afirma su portavoz, Xuan Valladares. En opinión de esta organización, "el verdadero fraude del lobo es que no nos están pagando ni el 20% de los daños reales; nos toman el pelo". "Apenas se denuncian daños, porque la gran mayoría de los animales se encuentran en una fase de deterioro, ya devorados en exceso, para la que el protocolo no tiene herramientas de identificación", señala Valladares.

En esta idea insiste el cabrero Lisardo García, que en lo que va de año lleva perdidos 54 animales. "Tengo 300 y al año los lobos me matan cien de ellas. El problema es que la mitad de los cadáveres ni los encuentro. Al final me paso más tiempo buscando a las cabras por el monte que cuidando de la explotación", se queja. García continúa con su reflexión: "¿Cómo no va a decir el Principado que los daños se redujeron un 20% este año? Los datos tienen que bajar por narices si cada vez hay menos cabras y ovejas en Asturias. Se están extinguiendo, nadie las quiere". Como dato, pone el censo de Cangas de Onís, donde se ha pasado "de 7.000 cabras a 300 en la actualidad".

La asociación también lamenta la "campaña de desinformación" que están llevando a cabo algunas organizaciones "que se hacen llamar ecologistas, pero que no lo parecen" y reclaman cambios en el reglamento vinculante del Plan de Gestión del Lobo. Entre ellos, autorizar la participación de ganaderos y cazadores en batidas de control, elaborar informes de daños más concluyentes, actualizar los baremos de las indemnizaciones e incluir en ellos un incremento del 25% en el caso de que los ataques afecten a razas autóctonas asturianas y que el pago se haga como mínimo en un plazo de 30 días.

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