09 de julio de 2016
09.07.2016

Renfe combate la crisis de Feve con 15 maquinistas ahora y 33 más para 2017

El Principado festeja "el éxito colectivo de la movilización de rechazo", pero exige "un plan global" contra los problemas estructurales de las cercanías

09.07.2016 | 05:38
A la izquierda de la mesa, Pablo Vázquez, entre Berta Barrero y el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo. A la derecha, Belén Fernández, entre el director de la Agencia Asturiana de Transportes y Movilidad, José Manuel Caldevilla, a su derecha, y el director general de Infraestructuras y Transportes, José María Pertierra.

El presidente de Renfe convenció con promesas a la consejera de Infraestructuras del Principado. Pablo Vázquez echó a la mesa de su reunión sobre la crisis de Feve una batería de refuerzos de personal a corto plazo y otra de inversiones a largo para además de frenar la última crisis del ancho métrico en Asturias tratar de recuperar la maltrecha confianza de los usuarios en el ferrocarril de cercanías y en el renqueante tren de vía estrecha. En la reunión de Vázquez con Belén Fernández en Oviedo las buenas palabras vinieron ayer con unos números. Se compromete Renfe a fortalecer la vía estrecha en trabajadores y materiales, moviendo piezas en su plantilla para tener en el corto plazo quince maquinistas más en Asturias -nueve reubicados desde las mercancías, seis desde maniobras- y dejando para más adelante, previsiblemente para comienzos de 2017, la incorporación efectiva de 33 nuevos conductores que comenzarán su periodo de formación en septiembre. Expone además un compromiso de gasto de 23 millones hasta 2018 para mejorar los trenes de Feve y otro de seis en adecentar estaciones y el Principado ve su apuesta y pide más. Agradece el viaje de los responsables de la compañía y su "compromiso firme" para poner freno a la nociva oleada de supresiones de servicios, pero enfoca el medio y el largo plazo y el servicio en su conjunto y exige al Gobierno, otra vez, "un plan global de cercanías".

Después de contar por más de un centenar las cancelaciones de servicios ferroviarios de vía estrecha en la región en las últimas semanas de junio, la paz de julio es una propuesta de remedio en la que Renfe ha "ajustado sus planificaciones", ha exprimido a su plantilla "pidiendo que retrasen vacaciones y días de asuntos propios" y ha incorporado al servicio de viajeros de Feve en Asturias personal de otras zonas de España y del servicio de mercancías".

El resumen que Pablo Vázquez y la directora de Operaciones de Renfe, Berta Barrero, hicieron ayer en Asturias suma quince maquinistas más en la vía estrecha asturiana en el corto plazo. Ya hay seis conductores de mercancías, desglosaron, que han terminado esta semana su formación en Ferrol y que se han incorporado al servicio de viajeros de Feve. Tres más tienen previsto ingresar en el mismo departamento en los próximos días y otros seis trabajadores de maniobras y talleres serán reubicados a los mandos de los trenes, además del compromiso de contratar más personal de talleres.

Pablo Vázquez situó "en vías de solución" "la pequeña crisis" de las cancelaciones de Feve en Asturias, generado al decir de Barrero entre otras razones por "un pico de absentismo de una media de diez maquinistas", y garantizó que "se van a cumplir todas nuestras obligaciones de servicio público de aquí en adelante". Para ello comprometió, además del refuerzo humano, una estrategia para asegurar la fiabilidad del "material rodante". Se sirve ésta de la incorporación de Feve al nuevo convenio de Renfe -que el sindicato de maquinistas se negó a firmar- y con ello de la posibilidad de incorporar a los trenes de vía estrecha desde el 1 de julio pasado a "un sistema permanente de 24 horas que permite resolver incidencias a cualquier hora del día" que ya tenía Renfe y le faltaba a Feve. Además de esta medida y de la opción adicional de abrir los talleres por la tarde, el presidente de la compañía hizo expreso un compromiso inversor que apuntala, a su juicio, la sentencia de que "el ancho métrico tiene futuro en Asturias y nosotros apostamos por él". Para demostrarlo, anunció 23 millones de inversión en mantenimiento de trenes de aquí a 2018 y seis en la modernización de las estaciones de la red de vía estrecha, mencionando pintar y mejorar la accesibilidad o la megafonía.

Las "bases del futuro"

A su lado, la consejera de Infraestructuras del Principado salió del encuentro congratulándose de la respuesta de Renfe y convencida de haber alcanzado "un éxito colectivo", fruto de la "amplia movilización y respuesta de rechazo social" a la oleada de cancelaciones, y de haber sentado con el presidente de Renfe "las bases del futuro de la planificación de las cercanías".

Belén Fernández agradeció la disposición de Pablo Vázquez a la cooperación y el intercambio de información, pero no soslayó la convicción de que esta reunión solventa el problema más urgente, pero mantiene vigente la necesidad de un viraje "estructural" del ferrocarril en Asturias. Ahí el Principado necesita tener de su lado al Ministerio de Fomento y por eso, precisa Fernández, "le he pedido al presidente de Renfe que traslade a la Ministra la reivindicación firme de un plan global de las cercanías en Asturias" que sobre todo pide "servicios semidirectos, mejora de las frecuencias y de la velocidad comercial o intervenciones en el conjunto del sistema", así como la más evidente "pata capilar", más dependiente del Adif que de Renfe, que tiene que ver con la inversión en infraestructuras".

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