27 de septiembre de 2016
27.09.2016

La excelencia educativa se instala en Asturias

Kumon, la mayor red de centros de enseñanza del mundo, abre sus tres primeros centros en la región en Oviedo, Gijón y Avilés

27.09.2016 | 12:45

La excelencia educativa se instala en la región. Kumon acaba de abrir las puertas de sus tres nuevos centros del Principado. ubicados en Avilés, Gijón y Oviedo, los cuales ofrecerán, desde este otoño, los programas de matemáticas y lectura del método Kumon.

Kumon es un sistema de aprendizaje individualizado que utiliza el cálculo y la lectura como herramientas para desarrollar al máximo las capacidades académicas de los alumnos. Cuenta con más de 25.000 centros de estudio y cuatro millones de alumnos matriculados en los cinco continentes. Sólo en España, donde se estableció hace ya 25 años, más de 21.000 alumnos trabajan con este método, que persigue mejorar las capacidades intelectuales, fomentar el comportamiento autodidacta y preparar a los alumnos para un itinerario de aprendizaje exitoso. En la actualidad, cuenta con 240 centros repartidos por catorce comunidades autónomas.

Kumon, donde empieza su futuro. ¿Cuántas veces se le ha preguntado a un niño qué quiere ser de mayor? Aunque las respuestas pueden ser de lo más variadas, todo el mundo sabe que para cumplir sus sueños en el futuro tienen que aprender y adquirir una serie de conocimientos, destrezas y aptitudes que les permitan alcanzar sus metas. "En Kumon no enseñamos oficios, pero sí damos las herramientas necesarias para que cualquier niño aprenda a aprender y alcance sus objetivos", afirma Miguel Ángel González, director regional de Kumon España y coordinador del lanzamiento de Kumon en la comunidad asturiana. Según explica, con los programas de matemáticas y lectura de Kumon, los niños "pueden desarrollar todo su potencial de aprendizaje y lograr todo aquello que se propongan en la vida".

El método Kumon impulsa el aprendizaje autodidacta. En otras palabras, busca que los alumnos sean capaces de aprender por sí mismos, que aprendan a aprender, algo que va más allá de la capacidad de buscar e interiorizar información. Implica, además, discriminar, analizar los conceptos que se adquieren y enlazarlos o confrontarlos con otros conocimientos, destrezas y aptitudes previos.

Cuando el alumno aprende por sí mismo, a través de la investigación propia y entendiendo por sí solo los conceptos que se le presentan, experimenta una importante sensación de logro que influye muy positivamente en su autoestima. Las experiencias satisfactorias de autodidactismo aumentan la confianza del alumno en su capacidad de aprender por sí mismo otras materias y estimulan su deseo de asumir otros retos. El método Kumon logra que los alumnos disfruten de la motivadora sensación de poder decir "¡lo he conseguido!". Para ello, explica González, "cuando un alumno llega al centro, se realiza una prueba de nivel inicial y una proyección de estudio del alumno. Es importante que el alumno conozca el objetivo de aprendizaje que hemos marcado y busque también su propia superación personal".

El profesor de Kumon provoca situaciones y momentos de aprendizaje en los que el alumno resuelve ejercicios de manera autónoma. El material didáctico está repleto de pistas y ejemplos que el niño toma como base de estudio para resolver los ejercicios. Aunque se le asigna un punto de partida cómodo, el avance es paulatino y constante. El profesor guiará al alumno a través del material, supervisará su trabajo y su evolución, y se asegurará de que éste ha construido una buena base que le permitirá trabajar más allá de su nivel escolar. Es en este momento cuando el alumno realiza ejercicios que no ha visto con anterioridad y puede disfrutar realmente de los beneficios del autodidactismo.

González desarrolla esta idea. "El método Kumon se caracteriza, también, por la individualización del proceso de aprendizaje. En el centro nos adaptamos al ritmo y a las necesidades de cada alumno en todo momento. El material está perfectamente estructurado para que el avance sea progresivo y esté apoyado en los conocimientos previos que ha adquirido el alumno". En este sentido, éste va avanzando poco a poco de un modo personalizado, a su propio ritmo, de manera que desarrolla al máximo su potencial de aprendizaje. Kumon no es un método academicista ni magistral, sino que está basado en el propio trabajo que realiza el alumno".

Así, la función del profesor de Kumon se centra en orientar y dirigir el aprendizaje que el niño efectúa de manera autónoma. Cuando éste realiza un aprendizaje basado en un proceso deductivo y de descubrimiento, el anclaje y la fijación de lo aprendido es mucho mayor. "El material didáctico se estructura de tal forma que los alumnos adquieren, además, herramientas fundamentales como la capacidad de concentración, la autonomía en el aprendizaje, el hábito de estudio y las ganas de aprender. Tras un período inicial de formación de ese hábito, los alumnos consiguen a través del método Kumon automatizar el acto de ponerse a trabajar un poco todos los días.

"Kumon", continúa Miguel Ángel González, "se aparta del carácter correctivo o reparador de la acción educativa y apuesta por un modelo centrado en el alumno y en el carácter preparatorio y motivador".

El peso de la familia. La familia representa también uno de los pilares sobre los que se sustenta el trabajo del profesor de Kumon. El alumno dedica en torno a media hora por programa, dos días a la semana en el centro y el resto de los días en el domicilio. El hecho de que la familia esté involucrada es esencial para obtener el máximo beneficio de los programas de Kumon. El profesorado mantiene comunicación constante con los padres, valora con ellos el trabajo de sus hijos en casa y en el centro, así como su actitud ante el trabajo diario y cualquier dificultad que pueda surgir. "Para que los programas de Kumon tengan éxito, el triángulo formado por la familia, el profesor y el alumno debe funcionar a la perfección", explica González. "De hecho, la orientación del alumno debe iniciarse una vez acordados los objetivos con el alumno y su familia".

Matemáticas y lectura. El programa de matemáticas de Kumon se compone de 21 niveles que abordan el temario de cálculo desde Educación Infantil hasta el Bachillerato y los primeros años de la Universidad. Por su parte, el programa de lectura consta de 18 niveles que se inician con el aprendizaje del lector a través de la codificación de palabras hasta alcanzar el análisis crítico de diferentes tipos de texto. Ambos programas se pueden comenzar desde los 2 años de edad. En edades tempranas, el profesor del centro determinará mediante un test si los niveles iniciales son adecuados para el alumno. Para que las familias conozcan y prueben este contrastado método de enseñanza, los tres nuevos centros Kumon de Asturias ofrecen ahora una promoción de quince días gratis. Los interesados pueden solicitar más información a través de www.kumon.es o también directamente en los nuevos centros: Kumon Avilés -Quirinal (teléfono 691105447), Kumon Gijón-Viesques (648253404) y Kumon Oviedo-Masip (672783830).

Más información: http://www.kumon.es/kumon-en-mi-ciudad/principado-de-asturias.htm

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