Mariola RIERA
La cofradía de pescadores dio ayer un paso más para tratar de frenar la crisis que atraviesa el sector pesquero local tras la fuga de desembarcos a Gijón y Galicia de los armadores de Lonja Avilés, sociedad enfrentada a la cofradía y que quiere gestionar la nueva rula.
Después de ofrecer la retirada de la sanción a tales empresarios a cambio de que éstos garanticen que volverán a vender en la rula local -ofrecimiento que, por otra parte, ya ha sido rechazado por Lonja Avilés-, la «Virgen de las Mareas» exhibió ayer documentos que acreditan la realización de una auditoría «externa, voluntaria y anual» desde hace más de diez años.
Los armadores de Lonja Avilés han puesto en duda las cuentas de la entidad pesquera y reclaman una auditoría para despejar sus dudas, al tiempo que ponen como condición la dimisión del patrón mayor, Gregorio López, para volver a la ciudad. Sobre esta última exigencia, la «Virgen de las Mareas» es clara: «Sobre las pretensiones de forzar la voluntad de los órganos de gobierno, reclamamos el mismo respeto que el que desde esta cofradía se ha venido observando en relación con Lonja Avilés».
Contabilidad
En cuanto a la contabilidad de la entidad -puesta en duda el pasado verano también por la Dirección de Pesca, lo que ha supuesto una demanda para su titular-, la «Virgen de las Mareas» aseguró que el profesional que la realiza es «independiente, cuenta con una dilatada trayectoria y es sobradamente conocido por nuestros socios como por los responsables públicos». Sobre el resultado de las auditorías, se advierte de que los informes son conocidos por diversas personas y entidades, entre ellas, el Puerto de Avilés, «que tan buenas relaciones mantiene, al parecer, con Lonja Avilés».
La cofradía exhibió también un certificado del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España que avala la trayectoria del auditor, Manuel Menéndez y Menéndez, y un currículum de éste con el listado de las empresas que audita en Asturias y Galicia. Entre ellas figura, por ejemplo, el Hospital de Avilés.
La cofradía no entró a valorar las declaraciones del presidente de Lonja Avilés, Fernando Iglesias, quien en declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA dejó claro que sólo la dimisión del patrón mayor hará que vuelvan con sus barcos a vender a la ciudad. No obstante, la Cofradía «Virgen de las Mareas» quiso ayer dejar claro que los pasos que ha dado en los últimos días son pruebas de su «buena voluntad» y su objetivo de mantener el mercado pesquero de Avilés, hasta ahora líder en Asturias.
La entidad considera, además, que «la falta de solución a la actual situación ni se puede ni se podrá imputar en modo alguno a la cofradía». De hecho, en las últimas semanas ha habido presiones políticas y llamamientos, tanto a la cofradía como a Lonja Avilés, a negociar y entenderse con el fin de no dañar la pesca avilesina. Tan sólo en enero, tras la fuga de armadores, las descargas han caído más del 40 por ciento.
Ante la crisis en la que se ha sumido la pesca avilesina, la cofradía hace un llamamiento a las autoridades para frenar las pérdidas: «Han de hacer efectivas sus responsabilidades en relación con el mantenimiento de la actividad en nuestro puerto».