A la hora de elegir la iluminación, tanto para la vivienda como para el lugar de trabajo, resulta fundamental consultar con profesionales expertos en la materia. Algunos de los principios fundamentales se centran en cuidar cuestiones como la intensidad de la luz en los recibidores, que nunca debe ser demasiado fuerte, para que al efectuar el paso de una habitación a otra no se note demasiado un cambio brusco.
Delimitar los diferentes puntos de luz puede ser un buen comienzo para definir los pasos posteriores. Los profesionales aseguran que, en estos momentos, las luces uniformes no se encuentran dentro de las últimas tendencias en decoración.