San Juan de la Arena,
Mariola RIERA
Por las dunas de la playa de Los Quebrantos de San Juan de la Arena (Soto del Barco) ya no campan a sus anchas los coches, como sucedía no hace mucho tiempo. Este verano la vigilancia de la Policía Local y la Guardia Civil, así como las señales de prohibición de acceso rodado, han logrado disuadir a los cientos de bañistas que hasta el año pasado entraban con sus coches en el sistema dunar, uno de los más extensos de Asturias.
Y en esto tiene mucho que ver la Asociación de Vecinos «Río Nalón» de La Arena, que se felicita de que su lucha de años contra la destrucción de las dunas haya dado sus frutos por fin. El colectivo surgió en 2002 con varios objetivos, entre ellos promover un desarrollo sostenible en San Juan de la Arena, el núcleo más turístico de Soto del Barco y que en los últimos año ha experimentado un acusado crecimiento urbanístico.
Los miembros de «Río Nalón» denunciaron ante el Ayuntamiento, la Consejería de Medio Ambiente y la Dirección General de Costas el daño que la entrada de vehículo ocasionaba a las dunas. «Después de mucho insistir, fue Costas la que colocó las señales de prohibición y este verano, por fin, han dado sus frutos».
El sistema dunar se encuentra en la zona oriental de la ría del Nalón. La asociación de vecinos considera que su lucha de años ha merecido la pena «para conservar este espacio natural, uno de los que disfruta La Arena, haciendo del pueblo un lugar privilegiado medioambientalmente».