ÁLVAREZ-BUYLLA / M. R.
El emblemático restaurante La Serrana, santo y seña de la gastronomía e historia reciente de Avilés, está previsto que cierre sus puertas a mediados del próximo mes de septiembre. La Serrana se ubica en pleno centro avilesino, en la calle La Fruta, y completa sus servicios con el hotel Luzana, que seguirá abierto y con la gestión en manos de la cadena Domus, en la que se integró en marzo de 2005 después del intento frustrado de un empresario local por adquirirlo.
Los propietarios de La Serrana tienen intención de poner fin al servicio al público de cafetería y restaurante hacia la mitad de septiembre, una vez cumplan con los compromisos que ya tenían contratados desde hace meses. Con el cierre de La Serrana se dejará atrás más de un siglo de trayectoria hostelera y hotelera en Avilés, ciudad que pierde un establecimiento emblemático.
En La Serrana, que nació como fonda a finales del siglo XIX, cientos de avilesinos han celebrado sus eventos familiares -bodas, bautizos, comuniones- y de amistad. Sus actuales salones también han sido sede de numerosos acontecimientos sociales y de celebraciones de partidos políticos y colectivos de todo tipo. Su ausencia será muy notada en el sector hostelero local, si bien cabe la posibilidad de que en el futuro pueda abrir de nuevo, algo que a buen seguro alegraría a todos los avilesinos, sin excepción.
Inseparables del nombre de La Serrana son las populares fiestas de El Bollo de Avilés. Los festejos pascuales se fundaron en la sede original de La Serrana, entre el palacio de Camposagrado y el final de la calle La Ferrería. De hecho, en este lugar se encuentra hoy en día el pasaje del Bollo, donde una placa da fe de la antigua ubicación del establecimiento y de los orígenes de El Bollo de la mano del doctor Claudio Luanco.
La Serrana fue fundada en 1867 por Serrana Gutiérrez-Pumarino Martínez. Fue el primer establecimiento hotelero de la ciudad, y en 1917 pasó a denominarse hotel. Desde sus orígenes gozó de gran prestigio; por sus dependencias pasaron multitud de personajes famosos, y sirvió de residencia provisional a algunos de los directivos que pusieron en marcha Ensidesa.
Cambio de sede
La fonda dejó la ubicación frente al parque del Muelle a finales de los años sesenta del siglo XX para trasladarse a La Fruta, la actual ubicación, al adquirir los descendientes de Serrana Gutiérrez-Pumarino el hotel Luzana. Entonces se decidió que la cafetería y el restaurante aledaños al hotel mantuvieran el nombre original.
El cierre de La Serrana se suma tristemente al de otros establecimientos emblemáticos, como el del chigre El Llagarón o el del restaurante La Parra, previsto para los próximos meses.