Salinas, M. MANCISIDOR
La resaca de una noche de fiesta, en la que no faltó la tradicional chocolatada, continuó ayer en Salinas (Castrillón) con la misa sacramental, seguida de la procesión por las calles de esta localidad costera de Castrillón. Tras unas horas de descanso y con las pilas ya recargadas, los vecinos y turistas se reincorporaron a la fiesta a partir de las seis y media de la tarde, cuando comenzó la romería que ofreció el grupo «La Cigarra».
La fiesta de la costilla, dentro de la carpa, era el siguiente atractivo del programa. No obstante, más de uno se quedó con las ganas, ya que el «éxito» que tuvo esta cita el sábado por la tarde acabó con las existencias que la Sociedad de Festejos de Salinas tenía reservadas para ayer. Así pues, quienes aspiraban a llenar el estómago con carne a la brasa tuvieron que cambiar de planes en cuestión de minutos. Eso sí, la gran mayoría optó por quedarse en Salinas y degustar alguno de los platos que ofrecen los restauradores locales. Y es que la noche prometía.
El principal reclamo eran los fuegos artificiales que la sociedad de festejos tenía previsto descargar a las doce en punto de la noche si las condiciones climatológicas lo permitían. Al cierre de esta edición, todo hacía indicar que el disparo de los fuegos se llevaría a cabo tal y como estaba previsto por la organización. La novedad de este espectáculo de color y ruido, ya tradicional en Salinas, es que pudo seguirse en vivo (con 5 segundos de retraso) a través de internet y que las personas interesadas podrán volver a verlo o descargarlo hoy en la web asturcolchon.com.
Tras el previsible espectáculo de luz y según el programa, las fiestas de Salinas tocaron fin con la actuación del grupo «La Cigarra». Tras el concierto, vecinos y foráneos regresaron a sus casas. Quedan 365 días para las fiestas.