Fernando Suárez del Villar entregó al dictador Francisco Franco el título de alcalde perpetuo de la Villa en El Pardo, en 1969. Un año antes el Pleno municipal, presidido por Román Suárez Puerta, acordó honrar al entonces jefe del Estado con el máximo galardón recogido en el Reglamento municipal que estaba vigente en la dictadura. Justo Ureña Hevia, cronista oficial de la Villa, que la Corporación en pleno viajó a Madrid a bordo de un autobús para ser recibida por el dictador, como se observa en la imagen sobre estas líneas. Tras la muerte de Franco se cambiaron los nombres de muchas calles dedicadas a militares franquistas o batallas de la guerra civil, sin embargo, nunca se retiró el nombramiento.