GOZÓN
Susacasa,
Braulio FERNÁNDEZ
Vicente Artime González, propietario de una casa de aldea en el núcleo rural de Susacasa, en Gozón, ha denunciado a cuantos estamentos ha podido la situación que viene sufriendo desde hace dos semanas. Hace ya varios meses que una empresa utiliza una finca colindante a la suya con fines de escombrera, de manera legal, según le advirtieron a Artime en el Ayuntamiento de Gozón. Sin embargo, desde hace quince días la situación se ha tornado insostenible con la aparición de una montaña de arena, «sucia y maloliente», que ha trastocado aún más si cabe la paz del tranquilo valle gozoniego.
La procedencia de los áridos es curiosa, tal y como denuncia Artime, ya que su origen es el dragado que se está realizando en la otrora playa de La Pregona de Candás, ahora espacio portuario declarado. Esta arenal candasín está siendo dragado mediante palas retroexcavadoras desde el pasado 27 de septiembre con el objetivo de mejorar el calado de las instalaciones portuarias y el destino de los áridos extraídos ha sido una incógnita hasta la denuncia de Artime.
«Desde hace no mucho tiempo, la empresa Posada ha creado una enorme escombrera en la zona rural hasta entonces virgen de Susacasa, que utiliza para echar todo tipo de escombros y tierras, ocasionando un gran deterioro medioambiental y un grave trastorno a los habitantes del lugar», denuncia el propietario de la finca colindante.
Artime González advierte del agravamiento de la situación en las últimas fechas al asegurar que «últimamente se intensificó hasta el punto de que casi todas las empresas que se dedican a esto tiran allí sus escombros, provocando una caravana interminable de camiones».
«Sucia, lodosa y con salitre»
Artime denuncia que, durante los últimos quince días, «decenas de camiones de tres y cuatro ejes depositan toneladas de arena sucia, lodosa y empapada de salitre procedente de Candás». Además, advierte de la contaminación de los acuíferos de la zona, ya que «los vecinos tenemos pozos de agua que resultan contaminados con el salitre de la arena que se filtra por todo el terreno, por no decir de los molestos ruidos que padecemos y la peligrosidad que supone la entrada y salida de camiones en el lugar, que no está indicada de ninguna manera, en carreteras que precisamente no están en muy buen estado». Otra de las principales acusaciones de Artime, que ha presentado sus quejas mediante registro en los ayuntamientos de Gozón y Carreño, tiene que ver con el negativo impacto visual que causan estas actuaciones en la zona y «el nulo respeto y consideración hacia los vecinos del lugar».
La arena de La Pregona, que está siendo depositada en la finca, estaría contaminada, según un estudio sedimentológico y de calidad ambiental elaborado por la Universidad de Oviedo con el catedrático de Geología Germán Flor a la cabeza.
Según los análisis químicos y bacteriológicos realizados al arenal, las muestras extraídas tenían un contenido bajo en metales pesados. Sin embargo, en cuatro de ellas el mercurio superaba los límites permitidos para su reutilización, siendo considerada «no recomendable», entre otros contenidos de origen orgánico, al tratarse de un arenal con residuos fecales.