La Granda,
T. CEMBRANOS
«Larra era una persona elitista, no le gustaba la plebe y sólo alternaba con la nobleza. Tenía un fuerte sentimiento patriótico y un sentimiento dolorido de España. Era escéptico, liberal, anticensura, provocador, insumiso, sarcástico y amargado». Así definió ayer Carmelo Lisón, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, a Mariano José de Larra durante el curso de verano organizado en La Granda para analizar la figura del periodista y escritor.
Lisón comentó que los artículos de Larra están alejados del costumbrismo con el que escribían otros autores de la época, como Mesoneros Romanos o Estébanez Calderón. «La costumbre, para Larra, es algo malo. No escribe de hechos sino que es cien por ciento moralista. Se lamenta de la falta de educación o de la política. Presenta a una sociedad corrompida y lo hace con pesimismo y desesperación. Critica los puntos neurálgicos de la estructura del país y, eso, es un acierto», apuntó el antropólogo y catedrático.
Carmelo Lisón aseguró que el periodista, en sus textos, relaciona a los «tipos con las causas sociales» y no se queda «en la superficie». A diferencia de Mesoneros Romanos, Larra sí tiene intención política cuando escribía, por ejemplo. «Alude a las raíces económicas de lo que estaba pasando en su época y eso es otra lanza a su favor. Sus artículos más profundos y más permanentes son perdurables en el tiempo ya que trascienden del folclore», consideró Lisón. El antropólogo y catedrático apuntó que el periodista, con sus artículos, «molestaba» a la clase castellano-madrileña media. «Lo hacía porque se basaban en una crítica feroz y utilizaba el sarcasmo. Larra aseguraba que vivíamos de la mediocridad, de la adaptación al medio, del acomodamiento. Escribió 250 artículos llenos de paradojas y fracasos. Su espíritu era rebelde y marginal y, por eso, se convierte en moralista. Junto con Jovellanos, tuvo el acierto de ver las costumbres como iconos y emblemas de la cultura de un pueblo», comentó. Lisón aseguró que algunas de las frases y visiones de Larra aún tienen «tanta fuerza» como cuando las escribió. «Arremete contra lo blanco y lo negro, porque dice que las cosas son grises; son más complicadas, complejas y humanas».
Las personas que ayer acudieron al curso de verano de La Granda pudieron disfrutar, al final de la jornada, de un ágape invitados por la directiva del Club Náutico de Salinas.