La Granda (Gozón),
Teresa CEMBRANOS
José Manuel Otero Novas, ex ministro de Presidencia y Educación con Adolfo Suárez, entiende las dudas de los políticos actuales para salir de la crisis actual. «Si yo estuviera en el poder tampoco sabría qué hacer», aseguró ayer en La Granda, donde participa en un curso sobre la figura de Mariano José de Larra. No obstante, se mostró preocupado porque ni José Luis Rodríguez Zapatero ni Barack Obama sepan cómo hacerlo. «La crisis de 1929 tuvo un origen parecido, en ambos la especulación estuvo de por medio. Entonces, los políticos daban palos de ciego y sólo había declaraciones y reuniones, como sucede ahora, y las medidas eran inconexas. En EE UU, la solución para salir de la crisis es salvar a la General Motors; en España, levantar aceras. Eso no lo veo», apuntó el ex ministro.
Otero Novas comentó que la crisis de 1929 duró diez años «y acabó como acabó». «Hay que intentar que la actual recesión no finalice con una guerra», confió. Pero admitió no conocer la receta para afrontar la situación. «La clase política debería ser capaz de salir a la calle y decir a los ciudadanos: "Estuvimos viviendo por encima de nuestras posibilidades y, ahora, hay que bajar un cincuenta por ciento". Eso es lo que hay que hacer, bajar las pretensiones para poder salir de la crisis, pero no sé cómo», argumentó. Para el ex ministro, volver a los mismos niveles de 2006 no es una alternativa.
Respecto a la posibilidad de que los grandes partidos se unan para encontrar soluciones, Otero Novas lo ve como algo factible pero, aseguró que hay que ir «más allá». «Además de pelearse, tendrían que hacer otras cosas. El problema es que Zapatero no sabe cómo afrontar la crisis, pero Mariano Rajoy (PP), tampoco», sentenció.
El ex ministro de Presidencia y Educación ofreció ayer en La Granda la conferencia «La idea de España en Larra». Durante su disertación, Otero Novas se mostró contrario con el diagnóstico que realizó el periodista y escritor nacido en 1809 del país en sus textos.
Aseguró que Larra tiene dos etapas. Una centrista, favorable a Fernando VII y a la desamortización de Mendizábal, y otra «progre», afrancesada. «También tiene otra postura oportunista y a veces adopta situaciones que buscan su interés. También hay un Larra revolucionario y represivo. El periodista, como persona, es alguien complejo, pero como personaje es simple, "progre". Lo que más me divierte es fustigar a ese último Larra», reconoció José Manuel Otero Novas.
Respecto a la etapa progresista, incluida en artículos como «Vuelva usted mañana», el ex ministro aseguró que Larra estaba en la onda de otros autores que pensaban que el clima condiciona el carácter de las personas. «Hay algo de verdad, pero se ha simplificado. La postura de Larra me parece propia de la pereza de quien lo dice. Se da, por ejemplo, cuando describe como perezosos o vagos a los españoles. Un pueblo como el español que durante 200 años fue dueño del mundo no puede ser vago. Y lo mismo ocurrió en otras etapas de la Historia, como cuando tuvimos que emigrar», criticó. Otero Novas comentó que el escritor sentía una gran admiración por lo transpirenaico. «Pero de ahí a decir que el progreso sólo está por encima de los Pirineos me parece injustificado. España ha dado mucho y bueno y ha recibido cosas tremendas, como la Inquisición, el antisemitismo o los totalitarismos», concluyó.