Francisco L. JIMÉNEZ
La propuesta del Ministerio de Fomento de desviar las vías del tren por la variante de la N-632 para eliminar la barrera ferroviaria de la ría ha abierto una brecha entre los partidos políticos de la ciudad: PSOE, ASIA y los ediles no adscritos apoyan el planteamiento ministerial porque lo ven «factible y asumible»; el PP la tilda abiertamente de «disparate». IU, que gobierna en Avilés en coalición con los socialistas, elude pronunciarse sobre el fondo toda vez que duda de la credibilidad de un plan carente de compromiso presupuestario y calendario. La solución que ahora plantea Fomento al problema ferroviario de Avilés incluye también una alternativa para la ronda del puerto supuestamente no lesiva para los intereses de Castrillón; no obstante, la alcaldesa de ese concejo, Ángela Vallina, se reservó su opinión sobre el particular hasta saber de primera mano los detalles del trazado. El debate, pues, sigue abierto doce años después.
Los socialistas avilesinos se felicitan del «avance significativo» -palabras de la portavoz municipal Ana Concejo- que supone la propuesta de Fomento, puesto que «cumple dos objetivos estratégicos que la ciudad tiene marcados: eliminar las vías de la fachada marítima de modo que el terreno quede despejado para su desarrollo urbanístico y facilitar acceso rodado y ferroviario al puerto sin interferir en el casco urbano». Además, subraya Concejo, «se despeja el problema de la ronda norte».
El análisis del PP se sitúa en las antípodas de la opinión de los socialistas. Para Joaquín Aréstegui, presidente de los populares avilesinos, «la propuesta de Fomento es increíble, un auténtico disparate que sólo puede tener como finalidad generar un nuevo debate que nos tenga entretenidos otros diez años para, al final, no hacer nada». Entre las muchas tachas que los populares ponen al plan que anteayer esbozó el ministro de Fomento, las siguientes: la fractura del término municipal que causaría el paso de las vías de Renfe y Feve por el trazado de la variante (ya una barrera en sí, según el PP); el destrozo de terrenos urbanizables en zonas como San Cristóbal, La Llamosa, La Lleda o Gaxín; la complejidad técnica de resolver el paso de los trenes por los actuales viaductos de la variante o la «incongruencia» de las administraciones socialistas que pusieron objeciones a la construcción de un túnel para que la ronda norte no afectase al área arqueológica de Raíces Viejo, «pero ahora aplauden la idea de un subterráneo por el que deberán discurrir una carretera y dos vías», criticó Aréstegui.
Entre dos aguas, IU. El secretario general de la coalición, Fernando Díaz Rañón, calificó los resultados de la reunión que mantuvo el presidente Areces con el ministro José Blanco como «un nuevo ejercicio de prestidigitación carente de credibilidad por la falta tanto de calendario como de planes de financiación». La clave de la solución ferroviaria, y el único asunto que de momento quiere valorar Díaz Rañón, es el adelanto de la estación al antiguo matadero: «Sin ese traslado no hay nada que hacer para eliminar las vías de la fachada marítima; por tanto, bien está que se contemple. No obstante, si no se dota de consignación presupuestaria para 2010 ese cambio de estación, el resto de lo que se plantee no es más que marear la perdiz». El portavoz de IU se queja, asimismo, de los continuos bandazos de sus socios de gobierno en materia de soluciones ferroviarias: «Primero fue el soterramiento, luego la losa, más tarde el "tren-tran" y el desvío de los tráficos ferroviarios a la margen derecha de la ría... ¿Qué será lo próximo? ¿Poner las vías al trasbolillo?».
Las formaciones independientes con presencia en la Corporación, ASIA y los ediles no adscritos, coincidieron en dar un respaldo entusiasta a los planes ministeriales, pues sostienen que se inspiran en una propuesta que ya estaba contenida en su programa electoral. Avelino González ve en el desvío de los trazados ferroviarios por la variante una solución «factible, eficaz, barata y rápidamente ejecutable». Eso sí, el concejal de ASIA llama la atención sobre la necesidad de concretar plazos y dinero para comenzar a trabajar sobre una base sólida. González se congratula, asimismo, de que el Ministerio de Fomento «por primera vez se haya tomado los problemas de Avilés en serio; la pena es que lo haya hecho en un contexto de crisis que va a complicar la ejecución de las obras por las estrecheces presupuestarias».
Antonio Sabino, antes en ASIA y ahora cabeza visible de los concejales no adscritos de Avilés, asegura que la solución de Fomento es la misma, con matices, que él ya defendió en la campaña electoral de 2007. «Lo del "tren-tran" era un camelo y la idea de que los mercancías circulasen de noche, una ocurrencia. El puerto debe tener accesos rodado y ferroviario en condiciones y la propuesta de Fomento va en esa línea». A falta de que la Administración central concrete plazos, Sabino ya anticipa que firmaría hoy mismo un período de ejecución de ocho años: «Habrá que poner velas a algún santo para que de ésta, y de una vez por todas, el asunto vaya para adelante. Ya se ha perdido tiempo bastante».
La alcaldesa de Castrillón, Ángela Vallina (IU), aseguró a este diario que no hará ningún comentario sobre los planes de Fomento -y más en concreto sobre la solución propuesta para la ronda norte (mantener el polémico trazado original, pero soterrado para evitar el impacto visual)- hasta que el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, le dé los detalles del proyecto.
«Eliminadas las vías, el terreno quedará despejado para el desarrollo de la ría»
<Ana Concejo
>
Portavoz del PSOE
«La solución es factible, eficaz, barata y realizable en poco tiempo»
<Avelino González
>
ASIA
El problema
La barrera ferroviaria parte Avilés en dos: a un lado de las vías, la ciudad; al otro, la ría, que una vez saneada se perfila como el principal eje de transformación urbana.
Los estudios encargados
El primero data de 2002; lo pidió el PP, entonces gobernando en Avilés. Después el PSOE encargó uno en 2003, con el resultado de seis alternativas, y otro en 2005, del que se derivaron tres propuestas. Ninguna de ellas es la finalmente elegida.
El soterramiento
La primera propuesta consistía en soterrar las vías por su actual trazado. Años más adelante se esgrimieron dificultades técnicas y el elevado coste como razones para desecharla.
La losa
En 2006 cobró fuerza la opción de «tapar» las vías con una losa de hormigón. El impacto sobre el Niemeyer hizo desistir de esta idea.
El tren elevado
En vez de soterrar, elevar. Ésa fue la propuesta, inspirada en ciudades como Nueva York, que durante meses centró el debate ferroviario.
El «tren-tran»
Un tranvía ligero que aminoraría su velocidad para cruzar Avilés. La idea se completaba con el transporte nocturno de las mercancía de Renfe.
La margen derecha
La penúltima idea: desviar el tren a la margen derecha y salvar la ría con un puente o un túnel.
«Lo que Fomento pretende es abrir un debate para distraernos otros diez años»
<Joaquín Aréstegui
>
Presidente del PP
«La alternativa me gusta porque garantiza buenos accesos al puerto»
<Antonio Sabino
>
Concejal No Adscrito
«¿Qué será lo próximo? ¿Poner las vías al trasbolillo?»
<Fernando Díaz Rañón
>
Portavoz de IU